LAS INTENDENCIAS CONSERVADORAS 1935-1943

PARTE I
victor mansueto de la fuente intendente carhue

LAS INTENDENCIAS CONSERVADORAS 1935-1943

En los políticamente turbulentos años 30, luego del golpe de septiembre de 1930 contra el gobierno de Hipólito Yrigoyen, las facciones conservadoras locales se hicieron del poder y del gobierno municipal. A partir de allí se eligieron personas de la localidad para hacer cargo del gobierno municipal. El conservadorismo local había gobernado hasta 1916 siendo el último referente don Nicanor Insua, el político de mayor prestigio de la agrupación del P.A.N.

A partir de 1917 vinieron más de 13 años de gobiernos radicales (Hernandorena, Erize,  Altube, Bacigalupo, Rosso, Razquin, y Juan B. Narbaitz). El golpe de septiembre de 1930 volvió a poner es escena a aquellos conservadores que habían sido opacados por más de una década. Así, era nombrado Comisionado el Dr. Eduardo Burr (poner biografría) que estuvo a cargo apenas un par de meses, siendo luego nombrado el máximo referente político, de la clase oligárquica local, el prestigioso y apreciado vecino don Nicanor Insua.

Ya hemos reseñado los gobiernos de Insua anteriormente, sin embargo se puede decir que encaró algunos  (resumir). 

Ante la presión popular, el gobierno nacional llama a alecciones pero ante la falta de garantías electorales la UCR se abstiene, conformándose un partido vecinal que se llamó Unión Comunal que agrupaba personas que no habían tenido participación política ni electoral. A partir de este momento comenzaban los procesos políticos más conflictivos en el orden local. Las elecciones eran boicoteadas por los grupos “conservadores” que habían recibido refuerzos externos, con personajes políticos foráneos que popularmente se los llamó “los de Suarez”, porque eran oriundos de ese vecino pueblo.

Publicamos días atrás las alternativas de los gobiernos de don Juan Bautista Narbaitz (1928-1930) y de su hermano Pedro Martín Narbaitz (28/02/1932 al 07/07/1932; 14/11/1933 al 18/12/1935 y desde el 23/04/1940 al 20/10/1941) quienes vivieron los fraudes, las maniobras políticas para correrlos de la posibilidad del manejo de la municipalidad y de los fondos públicos.

“LOS DE SUAREZ”

 Bajo esta satírica denominación se hacía referencia Amadeo y Videla y Juan Marcalain, vecinos de este pueblo distante a 100km de Carhué, quienes desde 1933 estaban enraizados en la política local. […[ fue llamado por sus correligionarios y amigos de ésta para que tomara la dirección de nuestro partido, debilitado por serias luchas internas, aparentemente sin solución posible.[…] Lo que debió luchar por la esa unión y por el triunfo de su partido sobre el radicalismo, no es posible describirlo, […]. La incomprensión de algunos de sus correligionarios y la difamación sistemática de sus adversarios, que no trepidaron en poner todo su encono en una campapa deshonesta y falta de caballerosidad, no desalentaron al Sr. Marcalain […]” decía una edición homenaje al 1er año de su gestión.[i]

Este arribo respondía además, a que el conservadorismo local no poseía referentes a la hora de alcanzar algún éxito electoral, en contraposición al radicalismo que se había hecho fuerte en el sector popular, basado en los inmigrantes y chacareros que sumaban la gran masa electoral.

Según la prensa adepta a Marcalain, entonces había tres facciones dentro del PDN las que amalgamó y llevó a presentar en las elecciones durante varios años, hasta que sobre 1938 no pudo sostener más.[ii]   

Para alcanzar el objetivo que era la administración comunal estos grupos conservadores iniciaron un largo proceso de fraude electoral, además de variadas maniobras políticas para poder hacerse del gobierno en las elecciones convocadas por la Junta Electoral.

En esta guerra, ante un gobierno provincial que había llegado al poder por Golpe de Estado de 1930, con adeptos locales “espantados” por los aplastantes y adversos resultados electorales, cualquier falla hallada servía para aplicar leyes y edictos judiciales a pedido. Una de esas fisuras estuvo relacionada al nombramiento por parte de P.M. Narbaitz del Veterinario Municipal Dr. Jacobo Marina, quien poseía título otorgado por la Escuela Oficial de Santa Catalina. Este nombramiento fue impugnado por no ser un título reconocido ni habilitante en el país, cuestión que hizo que el intendente Narbaitz y el Concejo declaren su inmediata cesantía, nombrado a un nuevo veterinario, el Dr. Emilio R. Sagula. Por esa cuestión ya resuelta, se inició contra Narbaitz un acción judicial y un proceso por “violación de deberes de funcionario público” al y hasta tanto la justicia se expidiese, se decretó, mediante el decreto Nº217 del 3-8-1933 la intervención del P.E. y del HCD, nombrando al Dr. Blas L. Iturralde[iii] como Comisionado Municipal, el mismo que había derrotado estrepitosamente Narbaitz en las elecciones del 10-1-1932. La maniobra era perfecta. Realizada la denuncia por el caudillismo conservador local que “por violación de los deberes de funcionario público”, el P.E. pcial inmediatamente decretaba la acefalía municipal y el nombramiento de un Comisionado adepto. En los Vistos del Decreto de Intervención se argumentaba que esa instancia procesal “afecta a la plenitud de la autoridad moral necesaria para continuar desempeñando el cargo”.

Junto con el Dr. Blas Iturralde llegaba al pueblo don Juan Marcalain como Secretario de la Municipalidad. El gobierno intervenido dio constancia escrita mediante denuncia que el nuevo comisionado se presentó junto a la policía armada con “winchesters”, repudiando y calificando de vandalismo ese hecho. [iv]

De lo poco que ha quedado registrado de ese breve gobierno de Iturralde, la prensa publicó que un decreto que argumentaba que ante la falta de partida publictaria, ante la imposibilidad de editar folletos con los balances, se habían confeccionados pizzarras para colocar frente a la municipalidad en donde se colocarían los balances mensuales rubricados, y que se publicarían solamente en los Semanarios Tribuno y El Progreso, desde ya ambos de su línea política[v].  Vendrían luego la renuncia de Blas Iturralde, quedando a cargo de Francisco Lacabe por ser Pte del HCD.. En las elecciones de 1933 triunfaba rotundamente la Unión Vecinal que con P.M. Narbaitz gobernarían hasta finales de 1935.  

INTERNAS EN EL PDN

En octubre de 1934 se producen internas en el PDN y ya “los de Suarez” demuestran cual sería el futuro. El semanario El Rural, titulaba: “Las Elecciones internas entre Demócratas no serán aprobadas. Existen vicios insalvables que afectan la legalidad de la elección interna”, comentando en la nota que tres fueron las circunstancias: En primer lugar el comicio se efectuó en el comité de la facción que “favorecida por el delegado”; en segundo orden “la omisión de una serie completa del Padrón de Afiliados que impidió ejercitar el derecho a voto a los contrarios. La lista de Coronel Suarez podía vanagloriarse del triunfo anticipado, ya que se había escamoteado el padron oficial […]”; y en tercer lugar “El delegado interventor local, que representó la Junta de Gobierno del P.D.N. es intendente Municipal de Coronel Suarez y sin causa que se haya podido justificar todavía, apareció el secretario de esa intendencia como candidato a Presidente del Comité directo de este distrito”, agregando que esto “[…] acusa un grado de corrupción política poco común…”. Los nombres de estas personas claramente eran el Dr. Daniel Amadeo y Videla, Intendente de C. Suarez y Juan Marcalain.  Miembros del PDN produjeron un escrito de queja sobre este accionar, firmando alrededor de 400 personas. Sin embargo todo estaba ya digitado para que esta facción tome las riendas del distrito de Adolfo Alsina.

“LA MARCHA TRIUNFAL SOBRE CARHUE”

Así fue auto bautizada por la prensa del PDN a la manifestación política efectuada en 1935.  “La consagración política del Señor Marcalain, no la busquemos tan solo en el resultado de los escrutinios. Su consagración definitiva tuvo lugar a la luz del día, bajo los rayos luminosos de fevo, en nuestras calles, en aquel acto trascendental de la vida política de nuestro pueblo, realizado el 20 de octubre de 1935 y tan bien llamado “La Marcha Triunfal Sobre Carhué

DEBUT ELECTORAL DE MARCALAIN

El 30 de diciembre de 1935 se efectuaron elecciones en las que se presentaron 4 listas: la Unión Comunal, los Socialistas y dos facciones del conservadorismo local, el PDN (Marcalain) y la Unión Demócrata Vecinal (Francisco V. Sánchez). Era el debut Marcalain como candidato a intendente. El comicio se llevó en cierta manera en orden, sin embargo el conservadorismo realizó maniobras en la colonia San Miguel Arcángel (Alemanes del Volga) que dieron como resultado la anulación de 4 mesas. En esta pequeña localidad de 800 hab el triunfo Radical era aplastante y la anulación le imposibilitó a los triunfadores obtener la mayoría de la lista. Pese a esto el escrutinio dio el siguiente resultado: 772 (UV); 315 (PDN); 152 (UDV); 133 (PS).

El Semanario Renovación de Crnl Suarez, de tendencia Radical publicaba: “Era de palpitar… Cuando nosotros supimos que un “destacado” político conservador suarense se había ausentado a Carhué a oficiar de redentor del escaso conservadorismo del pueblo vecino, nos preguntamos ¿Qué chance verá el nuevo dirigente en ese pueblo donde hasta los adoquines son radicales? Y aunque alguien nos afirmaba que la retirada del político de marras era obligada, continuamos creyendo que algún otro fin lo alejaba de Suarez, fuera de aquello “obligada retirada”… y así nomás era. Convertido en periodista y erigido en presidente del comité conservador de esa “el campo se le ha hecho orégano” y ha querido hacer dueño de la situación con desmanes de guapo y contando como es natural con el apoyo de quienes gobiernan por la fuerza. De ahí que el señor Juan Marcalain, que es el hombre a quien nos referimos, ha hecho su debut como político de “empuje”: elementos de su comité han promovido varios desórdenes en mesas donde calculaban mayoría de la “Unión Comunal”! que es el Partido que tenían por contrario. […] Después de todo esto, colosal debut del “importado” don Juan… “  [vi]

Las guerras mediáticas no cesaron y en 1935 tuvieron su apogeo. Obdulio Mazón, radical, era editor del Semanario El Pueblo y desplegando toda la calidad de su pluma escribió en marzo de 1935: “Desempeñando su papel. En las noches de corso del último carnaval la comparsa de las “conciencias pardas” que capitanea el “importado” rey de la coima desfiló ante la indiferencia del público que siente por ese minúsculo y exótico grupo de fantoches […]. El “ruggerista máximo” ha conseguido disciplinar el grupo servil que lo viene siguiendo desde que cayera en nuestro pueblo y en una “demostración de fuerza” desfiló en los últimos carnavales con su comparsa […].”[vii]

  Para las elecciones del 3 de noviembre de 1935 la UCR volvía a presentarse con listas. La fórmula era Honorio Pueyrredón y Mario Guido para la provincia, y Javier M.L. Erize para la intendencia local. El fraude realizado fue escandaloso en toda la provincia. En el ámbito local el modus operandi fue similar: en las mesas de Carhué, se expulsaron por la policía los fiscales, quedando los presidentes, en su mayoría cooptados o amedrentados por el conservadorismo. Supresión del cuarto oscuro, implantación del “voto cantado”, el “ud ya votó”, la firma de libreta e invitación a retirarse  fueron hechos comunes en todas las mesas, con total impunidad dado que con los fiscales habían sido expulsados por la policía antes de las 9hs. En el distrito pasó distinto: como los votos debían traerse a la cabecera, las urnas eran tomadas por la policía y a mitades de camino abiertas y reemplazadas las boletas. Hubo intentos de seguir en autos particulares  a la policía, recibiéndose disparos de amedrentamiento.   

Finalmente esas elecciones en Adolfo Alsina, y 24 comunas fueron anuladas,  disponiendo el P.E. de un Comisionado que coincidentemente recayó en la figura del candidato a intendente conservador Dr. Juan Marcalain.  El 31 de diciembre de 1935 se recibía comunicación oficial al Int. Narbaitz que debía entregar la municipalidad el día 1 de enero de 1936 a las 16hs, contestando éste que lo haría el día 2, a las 10 hs por ser día feriado.

Sin embargo, el día 1 de enero el “Comisionado” Marcalain, junto a la policía, se hicieron presentes, rompieron las puertas e ingresaron a la municipalidad. Finalmente, denuncia mediante al juez del Crimen y al P.E de la pcia, el día 2 de enero el Int. Narbaitz entregaba los libros de contabilidad y demás.

La junta Electoral llamó  nuevamente a elecciones para el 2-2-1936, sin embargo, al presentarse nuevamente la U. Comunal no es autorizada, polarizándose la elección entre  el PDN (Juan Marcalain) y el partido Socialista. El camino estaba allanado para los “vacunos”, y Juan Marcalain sería el nuevo intendente de Adolfo Alsina. 

A LOS TIROS

La memoria oral nos trae al presente el recuerdo de aquellos años en donde la confrontación que ejercía “el Régimen” no reparaba en recursos a la hora de amedrentar a sus adversarios, sobre todo a los radicales. El Semanario El Pueblo reseña casi semanalmente disputas armadas, a los golpes, daños en comercios, incluso dando nombre de las víctimas y sobre todo de los “matones” o “ruggeristas” locales.

Por ejemplo, en los días previos a las elecciones de marzo de 1936, a modo de amedrentamiento o persuasión electoral se producen varios acontecimientos delictivos. El Semanario radical publica el ataque a fustazos y culata de armas de Luis Bernalla y N. Muñoz, de filiación conservadora contra los radicales Victoriano Colotto y Antonio Caffasso, ocurrido en plena plaza. En esos días, también tirotearon la ventana de la casa familiar de Obdulio Mazón, radical y periodista de El Pueblo, además de corresponsal de La Nueva Provincia, etc. Sin embargo el caso más trágico fue el atentado contra un viejo radical, José María Eugui estando sentado en el umbral de la imprenta en donde se publicaba El Pueblo, propiedad Rodolfo Báez, su yerno, recibió un tiro en el pecho en manos del mencionado Floro Muñoz, personaje no oriundo de la localidad. [viii]

El Semanario El Pueblo iniciaba en esos días una sección titulada BALAS DE TINTA, que claramente tenía que ver con lo que sucedía entonces, y en donde ellos publicaban, denunciaban las “andanzas” políticas del conservadorismo nacional, provincial y local. 

Cuando en Junio de 1936 llegó el Gobernador Fresco, tan importante visita no mermó los ataques al comercio o propiedades de políticos radicales: Mientas la comitiva oficial recorría distintos puntos Carhué y Epecuén, un grupo de “Asalariados del oficialismo, en rápidas y espectaculares giras, irrumpiendo sobre los comercios de las victimas designadas, lanzaban nutridas descargas de piedras y disparando armas de fuego, reeditaron los episodios del malón indio, arremetiendo furiosamente contra el poblado y la civilización. Como resultado de estos actos de piratería, resultaron perjudicadas las casas de comercio de los Sres P. M. Narbaitz y el local de la Agencia Ford del Sr. Alberto Lutz. Dos vidrios grandes de escaparates exteriores, y los surtidores de nafta de ambos comercios fueron destruidos por las incursiones de la horda desencadenada.”[ix]

A los pocos días, al salir de su chalet y consultorio el Dr. Ramón Razquin, halló gran parte de su fachada “embadurnada de bleck y pintura, que lo han convertido en un verdadero adefesio”.[x] ” También la tienda La Reina de Lucas Perez fue blanco de 3 disparos contra sus vidrieras, así como en la vereda del Secretario del Comité Juan Wenceslao García –nuevo redactor del El Pueblo, se hizo explotar una bomba de estruendo y dispararon varios tiros.

REFREJOS DE LA SITUACIÓN POLÍTICA A TRAVÉS DEL  JUZGADO DE PAZ

Muchas de estas circunstancias terminaban en el juzgado de paz, que como se supone estaba asociado al gobierno oficialista, dado que los jueces salían de una terna propuesta por el HCD, siendo nombrado por la superioridad. Es probable que muchos casos no haya sido denunciados, dado que durante el período 1936-1940 sólo un poco más de 70 expedientes correccionales aparecen en el Juzgado de Paz local, dando un promedio de 14 casos anuales.

Revisando los exptes y en las declaratorias se puede revivir lo que era vivir en esos momentos de verdadera grieta, la que terminaba muchas veces en peleas,  golpes, lesiones de armas blancas y hasta disparos.

Desde 1930 los blancos de los matones a sueldo o “ruggeristas” eran los Radicales yrigoyenistas y comerciantes identificados con el movimiento, que poco a poco fueron cesando a partir de 1937, cuando el partido estaba en plena crisis interna. A partir de 1938 las internas locales en el PDN recrudecieron y las denuncias tenían que ver con peleas entre las facciones marcalainistas y de los viejos conservadores, enfilados tras De la Fuente.

El director redactor de El Pueblo, José Wenseslao García, 26 años, periodista,  fue denunciado por la Requi, entonces Comisario de Policía por Desacato ante el Ministerio de Gobierno, por cierta editorial publicada (Nº 532 del 24-4-1937), con términos que consideraron “gravísimos e intolerables contra el gobierno”. El día 11 de junio fue detenido siendo puesto el libertad el día 16.   

En marzo de 1937 en el Hotel “Moreno” de Francisco Moreno, calle Pueyrredón, se produjo un altercado entre F. Villasuso y E. Griffith quienes cenaban juntos en la misma mesa junto a otros, saliendo ambos con heridas de armas blancas. El motivo fue que Villasuso esgrimió que Griffith “era un ladrón igual que todos los políticos del partido Demócrata Nacional”. El dueño declaró saber que este último pertenecía al PDN.    

En julio de 1939 un vecino, Juan M. Fernandez, de 36 años, en concubinato y dibujante, denunció que había recibido varios puntazos de cuchillo en la puerta de su hogar, y escuchado varios disparos al aire. Declaro que siendo las 3am escuchó gritar a “Viva Marcalain y Requi” y acto seguido escuchó los golpes en su puerta.

Luego del ataque perpetrado contra De la Fuente, hubo un recrudecimiento de acciones en las calles entre ambas facciones conservadoras. 

En 1939 Julían Villoria, Argentino naturalizado, de 50 años, casado, hojalatero, denunció que el 27 de septiembre,  Alejandro Mon, repartiendo volantes del Comité reorganización 1939, que encabezaba el Dr. De la Fuente, le entregó un panfleto en la mano diciéndole “Tomá, lee, gallego de mierda”, echando mano a la cintura y sacando un revolver lo que hizo que este huya y se refugie un comercio. Villoria declaró que participaba en la facción de Marcalain y que iba de candidato para las próximas elecciones.[xi]

También en esos días, el 5 de octubre se produjo un altercado en cercanías del corralón municipal, actual Casa de la Cultura, cuando el joven A. García, de 20 años repartía panfletos de De la Fuente, escuchó palabras ofensivas e insultantes una propiedad, por parte de los hermanos Corbalan (uno encargado del Corralón y el otro empleado municipal, al parecer marcalainistas)  y P. Loperena. Los cruces de palabras terminaron en herida de arma blanca contra García, que a su vez estaba con dos hermanos y otro amigo. Lo excepcional del caso es que Loperena y García eran amigos pero militaban en las encontradas facciones del PDN. En caso prescribió en 1941.[xii]             

DIVISIÓN DEL PDN LOCAL

Esa amalgama que los seguidores de Marcalain postulaban como un logro, al parecer nunca fue tal. Las discrepancias, las acusaciones de malversaciones de fondos, enriquecimiento de la elite gobernante encabezada por Marcalain, no solo comenzaron a escucharse en la oposición sino dentro del mismo partido. Para 1938 la situación era tensa, pero las obras públicas fastuosas como el Palacio Municipal y el Matadero Modelo la templaban. La división y la posibilidad de una interna ya era un fuerte rumor hacia finales de 1938, encabezada por “ […] un conocido profesional que tan entusiasta y desinteresadamente contribuyó a apuntalar la situación política del oficialismo, y que cuando sus “servicios” no fueron necesarios le hicieron saltar el cerco oficial al que ahora dicen quiere entrar por sus cabales, tomándose amplia y legítima revancha.” Esta nota publicada en el semanario radical era una clara alusión al Veterinario Victor Mansueto de la Fuente, cuñado de Marcalain, jefe máximo del oficialismo. Se comentaba que hasta ese momento no había movimientos oficiales y que todo estaba en una guerra de zapa contra el marcalinismo.[xiii]

ATENTADO CONTRA VICTOR M. DE LA FUENTE

Sobre 1939 la crisis dentro del PDN era notoria dadas las denuncias contra Marcalain. El gobierno de Fresco transitaba momentos críticos. En estas denuncias dentro del mismo partido, los manifiestos impresos dejan a las claras los porqué de las divisiones. Por un lado el PDN oficial, encabezado por Marcalain se sinceraba en ciertas críticas y prometía mejoras y cambios de rumbos, mientras que la facción encabezada por De la Fuente enunciaba fraudes, malversaciones, acusaba la necesidad de extirpar los “forasteros”, etc.  A tal punto se llegó en esa disputa que el 29 de agosto de 1939  se produjo un intento de asesinato de De la Fuente;  

Inmediatamente el Comité de Reorganización 1939 imprimió un suelto que denunciaba: […] ayer, al llegar el tren de esta a Constitución, el Dr. Victor M. de la Fuente, fue objeto de un atentado criminal por parte de Juan Marcalain. La mano homicida no consiguió su intento, por ser desviada el arma por el Doctor de la Fuente, en el preciso momento en que salía el proyectil, que le atravesó la ropa, sin llegar a herirlo. Este cobarde atentado pone de manifiesto una vez más, los instintos que predominan en la conciencia de Marcalain, quien encontrándose huérfano de opinión pública, no ha trepidado en llegar al atentado alevoso y cobarde, contra la vida de quien ha sabido desenmascararlo ante el pueblo. […] Carhué, puede estar tranquilo. Marcalain se encuentra prófugo y los pocos elementos incondicionales que le rodean, pronto, muy pronto, saldrán en busca de su jefe, siguiendo la polvareda….” [xiv]

“Los intereses y enconos personales, más la pasión política y el deseo de bien público ha epilogado en la forma ya conocida de la opinión pública un nuevo cuadro de la disidencia oficialista de Adolfo Alsina, poniendo una nota de carácter policial en el atentado a mano armada y en la picota pública al hasta hace pocos años tranquilo y pacífico pueblo de Carhué.”[xv]

Desde el 7 de febrero de 1939 estaba a cargo de la intendencia el pte del HCD José J. Fino debido a licencias solicitadas por Marcalain. [xvi]

Ante esto no hubo más chances de arreglo. El domingo 10 de septiembre el grupo “disidente” efectuó una conferencia pública en la plaza Levalle, convocada para las 16.30hs, siendo anunciando “un nutrido programa de actualidades cómicas, etc. Los programas anuncian ‘un Palacio, un matadero, un Empréstito de $700.000… Y quedaron obras sin hacer”, En vez de un “affaire”, dos “afaires” (asunto de la pavimentación”, “la verdad sobre el Balneario Municipal”. “Lo que se hizo con el 10% de los descuentos a los empleados municipales para el Comité del P.D.N.” “El destino de los cinco centavos por boleto de ida y vuelta que cobraba la municipalidad en los viajes de pasajeros de ómnibus y colectivos al Lago Epecuén” comentaba el semanario radical local.[xvii]

CREACIÓN DEL PARTIDO UNION POPULAR

Para elegir candidato presidente del Comité del PDN en vísperas de las  elecciones de diciembre de 1939, se llevaron a cabo elecciones el 1-10-1939, en donde se enfrentaron Marcalain (PDN comité de la Pcia) y su cuñado, el Dr. Víctor M. De la Fuente (Comité Reorganizador 1939[xviii]), siendo este último el triunfador, secundado por viejos conservadores de larga militancia local.[xix]

El partido conformado por Marcalain y su pequeño grupo de fieles seguidores se separó y armó un partido al que denominó Partido Unión Popular, entre los que estaban José J. Fino, presidente del HCD.

Sobre el mismo diciembre de 1939, el tradicional PDN funda un Órgano periodístico denominado El Demócrata en donde en sus líneas dejan en claro su postura tradicional y se explaya en negociados, en corrupción y en el supuesto enriquecimiento de las huestes de la “Unión Popular”.

Se inicia una batalla que llega a varios ordenes entre Marcalain, sostenedor del semanario El Progreso que desde su edición Nº 1583 se auto titulaba Defensor del Partido Unión Popular, versus la línea de los “viejos conservadores”, encabezados por De La Fuente, Williams, etc.

“Su  partidito” como peyorativamente  lo llamaban los del PDN tuvo efímera vida, y sirvió para poder continuar cierto tiempo más atornillado al “sillón de Salamone”.    

SUSPENSIÓN DEL PDN DE MARCALAIN

En noviembre de 1939 en reunión del Comité de Distrito del PDN se decide por unanimidad la suspensión de afiliado, solicitándose su expulsión a la Junta de Gobierno de Juan Marcalain, intendente del partido de Adolfo Alsina. “[…] es una justa medida contra los alzados, que han demostrado cabalmente que el único interés que los guio el embanderarse en nuestras filas, fue la persecución de posiciones públicas que luego utilizaran en beneficio propio.  […] resultaría una repetición que se apartaría del objeto de este suelto, todos los actos al margen de la moral y de las leyes, cometidos por el Senador Marcalain, en el ejercicio de la función pública, y cuyo recuerdo queremos traerlo, porque es un apoyo más, para la justicia de la resolución tomada. Se argumentaba que Marcalain desde “su” semanario El Progreso había iniciado una campaña de desprestigio al acto comicial y a la Honorable Junta Reorganizadora, la que en esos momentos estaba en la tarea de reorganizar el partido, habiendo además, aprobado el resultado del comicio  interno. A su vez, la resolución argumentaba que desde el semanario se atacaba a altos funcionarios del gobierno de Fresco, como el del Jefe de Policía Dr. Pedro L. Ganduglia (posiblemente por la expulsión del Crio Juan M. Requi), fuerte político de la obra del gobierno provincial y que el PDN defendía concienzudamente.

Claro está que esa conducta contra su propio partido, cuando hasta antes de las elecciones internas de 1939 había sido al unísono, Presidente del Partido, Intendente y Senador provincial, era un claro motivo de indisciplina partidaria, máxime cuando había sido fuertemente apoyado por correligionarios y simpatizantes en los lejanos años iniciales. Las noticias de Juan Marcalain van desapareciendo y sólo quedarán historias de ese período negro de la política lugareña.

El siguiente es un listado de denuncias, algunas periodísticas, otras judiciales que fueron muy comentadas en aquellos años del conservadorismo de Marcalain, Fino, Lacabe y De la Fuente. 

DENUNCIAS I

En una de las editoriales de diciembre de 1939 dicen sobre el gobierno de la facción Unión Popular, que hasta hacía poco los tenía defensores: “Hablar de las amenazas y venganzas ejercidas desde la función pública por las actuales autoridades municipales, es caer en una repetición inútil, ya que todo el pueblo las conoce.”[xx]   

En virtud a un asunto relacionado a una ordenanza sobre bóvedas en cementerios, Juan Felix Williams -había sido Srio del HCD como parte del gobierno de Marcalain-  afectado por la misma, y convencido que tenía en su persona el principal objetico de la misma, dirigió nota al Intendente Interino, y Pte del HCD, José J. Fino que el semanario Demócrata publicó. La cuestión tenía que ver con que no se podrían utilizar más depositar difuntos en las bóvedas de otras familias. “La venganza era en la antigüedad el placer de los Dioses. Pero la venganza fina, delicada e inteligente, porque en esta vida, Señor Fino, para todo hace falta inteligencia, menos para ejercer cargos electivos como el que Ud Ejerce y para los que las ejercen y medran a su sombra, puedan enriquecer mientras todo el mundo empobrece. Pero la venganza torpe y ruin es sola propia de los ignorantes. […] Ud conoce bien mi situación y sabe que su resolución podría crearme una situación difícil.    […] Ud. sabe que cuando entré de Secretario del Concejo Deliberante, estaba en la misma situación que cuando salí. Quiero decir que no utilicé el cargo para obtener ventajas personales. Ud. sabe que Ud. no sabe nada de lo que hace en esa municipalidad y que al contrario de lo que pasó conmigo la mayoría de los que están en esa Municipalidad han enriquecido en forma vergonzante. Ud. lo sabe porque a mi mismo me lo ha dicho. Y sin embargo Ud. está ahí, como un muñeco de goma moviéndose y procediendo de acuerdo a los hilos que le tiran no solamente sus superiores sino también sus subalternos. La dignidad aconseja alejarse de esa podredumbre, como lo hice yo.”[xxi]

Que la oposición denuncie casos, muchas veces “tribuneros” y sin investigación ni pruebas  no es algo fuera de lo normal en nuestra política, sin embargo cuando las denuncias vienen de gente que estuvo dentro del gobierno o del partido, la situación cambia y puede que demuestre más la realidad de lo que sucedía entonces.

Estas situaciones traen a colación los recuerdos familiares de la familia de Nicanor Insua que de boca en boca, llegaron a la actualidad. Ese viejo y respetado por todos conservador transitó sus últimos días apenado por la situación en que había llegado el viejo P.A.N. convertido en un partido corrupto y en donde llegan personajes siniestros a enriquecerse.

La denuncia satírica ha sido siempre una de las maneras de poner a la luz verdades, corrupción, actos delictivos y hasta perfiles de funcionarios y políticos. El flamante semanario El Demócrata, parodiando una emisión radial de la emisora (L4 GUP) transmitía en vivo los actos políticos desde “El Palacio de cristal”, llamando así al flamante edificio salamónico. El acrónimo tenía un significado: Los 4 Gatos de la Unión Popular, haciendo referencia a esa pequeña fracción, encabezada por Marcalain, Fino, Avelino Escribano y Obes y Julían Villoria. La satírica transmisión se efectúa en una reunión reorganización de la Unión Popular y tiene algunos interesantes comentarios sobre las acusaciones del momento y en general no tiene desperdicio alguno: “Se encuentran reunidos los honorables y respetabilísimas personas que en un esfuerzo supremo y velando más por sus propios bolsillos de payasos, que por el bienestar público […].” Entre los asistentes dice: Se hallan presentes “los líderes de la España rebelde, Escribano y Villoria”, el “Cenador”, “el intendente Uterino”, el “propietario de El Tropezón”, “El director de la orquesta ‘El Maltrecho’ ”, “el ex administrador del Balneario Municipal, cuyos fondos desaparecieron de las entradas municipales”, “el director de ‘El Progreso’ que no progresa”, “El inspector de tránsito y fabricante de estornudos a granel”, “el hijo del propietario  de la estancia “La Forrajera comunal” “El gallego Escribano y ‘bolsa de mentiras” y “otros cuyos nombres los sacaremos oportunamente de las planillas de peones municipales, amén de aquellos invisibles pero que figuran en el acta respectiva.”

Sin embargo el parodiado discurso del Intendente Marcalain se lleva toda la carga satírica. “Con uds, la palabra elocuente y sincera del ‘capo’. Mi queridísimo Fino. Yo no vengo a esta tribuna, que preside esta magnífica asamblea burocrática, con propósitos de mantenerme en la situación de privilegio en que he vivido estos últimos años de mi vida. No! Que Esperanza! Yo se que mi vida política termina en Abril y posiblemente antes. Todos uds saben que cuando vine a Carhué, vine con los pantalones remendados y las camisas rotas. Todos ustedes saben que un alma caritativa me pagaba comida, cigarrillos y hasta el boleto del tranvía cuando iba a Capital. Yo no lo niego. Pero tampoco niego que hoy me encuentro en idénticas condiciones. ¿Qué significa acaso, mis establecimientos “La Querencia” y “Las Calaveras” que en total suman apenas mil hectáreas?  ¿ Que significan casi las mil doscientas hectáreas que con el hermano de Adolfo arriendo? Qué significa la escuadrilla de tractores, máquinas, automóviles, etc que hoy poseo? Que significa acaso 36 meses de derroche sin cuartel? ¿Que significa todo esto? Nada, absolutamente Nada! Hay que ver señores, que yo como Intendente cobraba 300 pesos para gastos de representación. Que soy Cenador. Que le birlé el puesto a un viejo correligionario y fui y soy depositario de Tierras Fiscales, con 450 pesos de sueldo, que cobraba mensualmente el 10% de los sueldos de los peones y empleados que decía era para el comité pero que en realidad eran para mi, que no di ingreso a las entradas del Balneario Municipal por tres años consecutivos, que tampoco di ingreso al impuesto que cobraba y cobra ahora el componente de mi yunta, a los ómnibus y colectivos, que hice sin llamar a licitación las magníficas obras municipales que conocéis, que llegué a una “transacción”  en el asunto del pavimento y muchas otras cosas que no puedo detallar por su larga extensión.  ¿Qué significa pues lo que tengo para lo que he tragado?  Nada, señores, nada, absolutamente nada.” [xxii]          

DENUNCIAS II

En enero de 1939 el P.E. de la pcia convocó a sesiones extraordinarias a la legislatura para la implementación, entre otros temas, de la Justicia de Paz Letrada. Los jueces eran elegidos por el P.E. de la pcia, previa terna propuesta del HCD, y sólo bastaba ser instruido.  De esa terna se elegía el primero dado que supuestamente eran los que mayor aceptación poseían. Lo cierto que muchas veces se terminaban nombrado personas de la terna que era sugerido por intendentes y que muchas veces no tenían conductas intachables.

Sobre diciembre de 1939 una editorial de El Demócrata decía: “Ya es bien conocido de nuestro pueblo el pedrigee de nuestro Juez de paz titular, Ex Comisario de este partido, para vergüenza de esa repartición, prepotente y arbitrario, inculto y coimero, obligado a presentar la renuncia de ese cargo por habérsele comprobado su complicidad en juegos prohibidos y por coimear cinco pesos mensuales a los oficiales y agentes de la repartición, que estaban a su cargo. Sin embargo, nuestro concejo Deliberante mandó su nombre encabezando la terna respectiva, tomando de sorpresa al P.E. que siguiendo la costumbre, lo nombró Juez de Paz.”[xxiii]

La persona referida era el comisario José María Requi quien había sido Comisario y entre 1939-1940 Juez de paz del distrito. En junio de 1938 se efectuaba un allanamiento en un conocido bar propiedad de un Concejal del PDN en donde eran detenidos varios parroquianos por infringir la ley de juego, por ese motivo fueron suspendidos el Comisario (Requi), dos oficiales y un escribiente.[xxiv]    

DENUNCIA III

A las denuncias sobre falsos superávit en los balances, en donde no figuraban las deudas a las usinas, por ejemplo, se sumaba el gran gasto efectuado en contrataciones de peones para vialidad reparación de calles y generales, en los 4 meses anteriores (junio-Sept) a las elecciones de 1939. “Como es del dominio público el trabajo extraordinario dado por la Municipalidad en esos cuatro meses de campaña política, era de una  semana, por persona, salvo alguna excepción que trabajó una quincena. En consecuencia y en términos generales se pretendió comprar cada conciencia en $24 que daba un total de 668 conciencias compradas con los $16.534,7.”

Lo cierto fue que según cálculos expresados por el intendente en el acto comicial, la diferencia en su favor en la elección en Carhué iba a superar los 300 votos. Sin embargo sobre un total de 900 sufragantes en el pueblo, el cuarto oscuro indicó que, pese a este intento de “comprar” votos con changas, la Unión Popular perdió la elección por 200 votos, estando errados sus cálculos en 500 votos. Cuantas veces vimos este proceder en nuestras campañas políticas?          

DENUNCIA IV

En Villa Maza  por varios meses no se pudo abonar impuestos dado que se argumentaba que los libros estaban en Carhué para su “arreglo”. Que había sucedido, según la prensa del PDN hubo que hacer un cambio de Delegado y cobrador por una “distracción de varios miles de pesos” que, en plena campaña electoral fue ocultada hasta tanto se puedan acomodar esos libros con el “personal competente” que disponía la intendencia. Los vecinos argumentaban que muchos de sus pagos no figuraban en los ingresos y tenían temor a tener que abonar nuevamente. [xxv]

En Rivera sobre abril de 1939 ocurrió un hecho delictivo de desfalco perpetrado por el Encargado de la Delegación el que fue detenido.[xxvi]  En las actas del HCD se acusa por malversación de fondos en contra de la municipalidad por parTe del empleado Agustín La Fuente en $ 2.428,80, siendo condenado a 3 años de prisión y despedido de la repartición. [xxvii]

Sobre agosto de 1939 el semanario El Pueblo publicaba que los delegados de Maza, Rivera y San Miguel habían debido ser suplantados por causas de fuerza mayor. “A los tres se les fue la mano en el ejercicio de sus funciones oficiales y de las otras, y mientras el segundo está encauzado y detenido en Bahía Blanca, el tercero se encuentra procesado por diversos delitos y detenido en la comisaría de Carhué […][xxviii]

LA INTERVENCION PROVINCIAL

El mecanismo fraudulento año tras año se fue puliendo y sosteniendo. El 25 de febrero de 1940 se efectuaron elecciones que la UCR denunció como fraude en el escrutinio. El escrutinio se había iniciado con una tendencia notablemente favorable al candidato del radicalismo, Obdulio Siri, por más de 20.000 votos estando escrutadas poco menos de la mitad de las mesas, a partir del 29 de febrero la tendencia experimentó un viraje repentino e irregular a favor del candidato del oficialista Partido Demócrata Nacional (PDN), Alberto Barceló. Cuando se anunciaron casi los últimos resultados preliminares, el 6 de marzo los demócratas ganaban por tan solo 3.776 votos, luego de haber perdido durante la mayor parte del conteo.

El presidente Ortiz aceptó las denuncias de fraude del radicalismo y el socialismo y decretó la intervención federal de Buenos Aires, siendo depuesto el gobernador saliente Manuel Fresco y anulados los comicios. A pesar de este éxito por parte de la UCR y el PS, al lograr que la provincia fuese intervenida, la situación volvió a invertirse a favor de los demócratas luego de que Ortiz solicitara licencia por enfermedad el 3 de julio de ese mismo año. Ramón S. Castillo, vicepresidente de turno y favorable a los conservadores, reinstaló las prácticas fraudulentas.

RENUNCIA DE MARCALAIN

“El Senador Juan Marcalain, con fecha 28 de febrero de 1940 presentaba al HCD, a cargo de José .J Fino, su renuncia en los siguientes términos: “Adolfo Alsina, Febrero 28 de 1940. Señor Vicepresidente en ejercicio del Honorable Concejo deliberante, don Adolfo Ciancaglini. S/D.  Las Elecciones del domingo pasado, ajenas a toda corrección dieron lugar a que el suscripto elevara quejas protestando del fraude que se consumaba ante los poderes provinciales y nacionales, y más tarde a la renuncia de afiliado al partido Demócrata Nacional, en cuyas filas me enrolé hace 26 años. Esta situación y la plena liberación de cargos públicos que ambiciono como justa recompensa a los afanes y desvelos que al ejercitarlos producen, me inclinan a presentar ante el H. Concejo Deliberante mi renuncia indeclinable al cargo de Intendente Municipal  con que me honraron en 1936. Debo hacer llegar a Uds. mis leales amigos y colaboradores mi más profundo agradecimiento y quiero destacar especialmente que a Uds les corresponde el honor de los aciertos administrativos y que si bien en la intensa labor desarrollada ha habido algunos errores, es a mí en primer término a quien deben pertenecer como depositario de la colaboración y la confianza que me prestaron. Salúdolos con toda consideración. Juan Marcalain.” [xxix]

La renuncia fue aceptada y por votación de los concejales fue nombrado nuevamente para ocupar el cargo de Intendente Interino don José Jorge Fino, de la misma facción conservadora de Marcalain, debiendo ejercer hasta el 30 de abril de 1940, momento de las nuevas elecciones. Don José J. Fino ya había desempeñado casi todo 1939 la intendencia interina por licencia de Marcalain.

Finalmente no se llegaría a elecciones, la provincia sería intervenida y se comisionaría a Pedro Martín Narbaitz como intendente desde el 23-4-1940 al 20-10-1941.

Luego de Narbaitz, de extracción radical, vendrían varios comisionados municipales de extracción conservadora hasta la revolución de 1943. Una coincidencia que corta a todas estas personas del conservadorismo local, aglutinadas muchas en el Partido Demócrata Nacional fue la condición de letrados, es decir de abogados. Podríamos sin duda llamar, a esta etapa local de la llamada Década Infame,  el “gobierno de los doctores”:

Burr,  Eduardo Dr. 18/09/1930- 16/10/1930 Médico Iturralde,  Blas L. Dr. 08/08/1933-04/11/1933 Veterinario Marcalain,  Juan

19/12/1935 -29/01/1936

10/02/1936- 22/04/1940

Abogado Amadeo y Videla, Daniel  30/01/1936-09/02/1936 Abogado De Los Santos,  Rodolfo Alfredo 21/10/1941-04/11/1941 Abogado Coroninas, Salvador 02/07/1942-16/07/1942 Abogado De La Fuente, Victor M. 17/07/1942-26/07/1943 Veterinario Piete,  Carlos A 27/07/1943-23/06/1944 Abogado

Reseñar algunas de las acciones de los gobiernos de estos comisionados es una tarea que resulta bastante dificultosa dado el escaso tiempo de sus mandatos.

FRAUDE HASTA ÚLTIMO MOMENTO

 

En las elecciones a intendente en Adolfo Alsina de 25-2-1940, en la que iba de candidato Javier L. M. Erize el fraude fue una vez más consumado por parte del oficialismo. Ante la falta de apoyo partidario, el conservadorismo oficial, el PDN encabezado por Victor Mansueto de la Fuente montó un gran operativo fraudulento. El semanario “El Pueblo” comentaba: […] caudillejos, maleantes y policías se hundieron en el fango de sus desbordes amorales e ilegales, para brindar el común una jornada humillante y vergonzosa. Los presidentes de comicio, salvo rara excepción, ineptos y semi analfabetos, estuvieron al servicio del comité oficialista, implantaron el voto a la vista y suplantaron al elector en el acto de sufragar, ayudados por la policía, que estuvo al servicio del fraude y cuyos vigilantes muchas veces se encargaban de emitir el voto de ciudadanos que ellos mismos habían expulsado del comicio.” [xxx] 

El 3 de marzo de 1940, al domingo siguiente de la elección a intendente se llevan a cabo las elecciones a diputados y senadores y el sistema fue el mismo. En este caso, el semanario acusaba el mismo método anterior. Ante este escandaloso fraude, la provincia de Buenos Aires fue intervenida, culminando con el Fresquismo. El “vuelco de padrones”, consistía expulsar los presidentes de mesas y fiscales partidarios, y colocar los votos que hasta ese momento no se habían dado, por amedrentamiento anterior, etc. Pese a esa acción el oficialismo perdió esas elecciones por 634 votos. [xxxi] Finalmente era designado Comisionado Municipal por la intervención, el sr Pedro Martín Narbaitz. Ante las renuncia de dos interventores, debió presentar la suya, la que finalmente fue aceptada, designando ésta a un reconocido abogado bahiense, el Dr. Alfredo De Los Santos como Comisionado desde el 20 de octubre de 1941. 

A los pocos días, el 3 de noviembre renunciaba De Los Santos y un viejo conservador era puesto al frente de la comuna: Leopoldo Blanco.

En la elección del 7 de diciembre de 1941 fue también fraudulenta en toda la provincia y en el orden local la modalidad fue distinta. La jornada fue de total tranquilidad pero, según la acusación radical, las urnas en su camino a La Plata fueron cambiadas, dado los resultados de las últimas elecciones: 1940 UCR 1584 votos contra PDN 960 votos, diferencia 624 votos. Po su parte en las elecciones de 1941 UCR 666 votos, PDN 1853 votos, siendo una diferencia de 1187 votos a favor del conservadorismo local. [xxxii] 

En las elecciones dispuestas para el 5 de julio de 1942 la UCR se abstiene. El HCD cuyos 9 concejales pertenecían al  PDN, en reunión del 17 de julio efectúa la votación para nombrar intendente. Con su propio voto, autorizado por el partido, es proclamado 5 contra 4 votos el Dr. Victor Mansueto De la Fuente.

El otro candidato que mayores votos había logrado, era el Dr. Arturo Vatteone hijo.

GOBIERNO DE VICTOR M. DE LA FUENTE

Son pocas las referencias que se pueden hallar en el semanario radical. Una de ellas  fue la cesantía en masa de la casi totalidad del personal del hospital por ciertas irregularidades como por ejemplo la rapidez con que se “consumían” los alimentos provistos por la intendencia entre otros problemas. [xxxiii]

Sin embargo, hacia marzo de 1943 una editorial hace hincapié en el aumento de impuestos sin una mejora en los servicios y que era notorio y “extraordinario aumento de empleados que llenan las dependencias del Palacio Municipal.”[xxxiv] 

La situación local no era para nada halagüeña en ese verano 1943. Por una lado la corta permanencia de turistas por la escases de caudal de Epecuén, y por otro lado la perdida de las cosechas por la sequía había hecho que gran parte de los trabajadores jornaleros hayan trabajado apenas 40 días continuos, mientras que en años anteriores eran temporadas de 3-4 meses. El secretario de la Unión Obrera Gastronómica de Mozos, Cocineros y Anexos de Carhué y Epecuén, Benjamín C. Perez, elevaba un informe de la situación económica en el pueblo, calculando en 1500 las personas desocupadas. Argumentaba que el municipio generando el máximo empleo disponible, podía dar trabajo a 150 personas por mes, utilizando la metodología de tomar por semana para ir paliando la situación. El pago era de $4 semanales. El tema de la sequía no solo había afectado las cosechas sino los trabajos de arada y siembra, el pastoreo, etc. en el detalle que se hace, se deja en claro que el mayor afectado por la sequía era el pueblo de Carhué y zona aledaña, no siendo tan así en los otros puntos distritales.[xxxv]

Para paliar la situación,  bajo el decreto Nº 143.368 del 18 de febrero de 1943 el Banco Nación comenzó a otorgar préstamos para Agricultores y Ganaderos. Para su otorgamiento se conformó una Comisión Vecinal Asesora, integrada por funcionarios, jefe de estación, gerente, instituciones afines y agricultores y ganaderos.[xxxvi]    

     En esos momentos de crisis económica se eleva al HCD ordenanzas sobre veredas, tapiales y revoques de frentes y colocación de cordón de piedra, las que para el sector opositor eran improcedentes para esa situación. Por otro lado otro proyecto de ordenanza se elevaba para embaldosar las ramblas, para que todas queden como la de la calle Rivadavia, frente al palacio Municipal.[xxxvii]  

Ante esta inminente ordenanza el Centro de Comercio se entrevista con De La Fuente  solicitando una postergación de aprobación de la misma, expresando el mandatario que influiría sobre el cuerpo para su postergación, cuestión que finalmente cumplió. [xxxviii]

En virtud a distintos acontecimientos trágicos relacionados a incendios totales como el del Hotel Epecuen (1942) y de un gran depósito con fardos, semillas y maquinarias propiedad de Erize y Narbaitz en Tres Lagunas (1943), por iniciativa del Comisario Ernesto Lastra se comenzaron a reunir un grupo de funcionarios, comerciantes y vecinos en la comisaría local con la finalidad de conformar un cuerpo de Bomberos. La comisión provisoria, encabezada por el intendente De La Fuente, convocó al vecindario para el 25 de abril a la primera reunión oficial para conformar una Comisión Directiva. 

El 27 de julio de 1942 el HCD, presidido por Juan Felix Williams eleva ordenanza sobre imposición del nombre Combate de San Lorenzo al campo municipal comprendido ubicado en el camino de los balnearios, entre el pavimento y el Lago Epecuén. El proyecto había sido elevado por el Distrito Militar Nº 24, por orden del Comandante de la 2da región Militar, Crnl Ricardo Miró al entonces intendentes Leopoldo Blanco. La ordenanza establecía fondos para la colocación de un monolito. Nunca se erigió ni denominó así a dicho poco claro lugar. [xxxix]

La situación dentro del PDN no era fácil y las partes no conciliaban. El HCD no daba cuórum por las disidencias internas, al punto que desde agosto a enero de 1943 no se logra el Cuorum. Por ausencia de De la Fuente, queda a cargo Juan Felix Williams, fuerte opositor de Fino, Vatteone, Lacabe, haciendo que éstos junto a Antonio Trabucco. Adolfo Ciancaglini, Ramiro Bonifacio, Andres Mircea, Francisco Moreno, Carlos Valante, Andres kloster  presenten la renuncia, la que no fue aceptada. Nuevamente a cargo De la fuente envía dura nota a los concejales que no daban cuórum y advirtiendo de las multas. Para destrabar este conflicto interno, J. F. Williams presentaba licencia por 6 meses, quedando a la presidencia a cargo de Sebastían Gallo, de tono moderador.

El movimiento revolucionario cívico militar autodenominado Acción Argentina, el 4 de junio de 1943 derrocó al gobierno del presidente Ramón S. Castillo, terminando la etapa denominada “década Infame”. Con fecha 15 de julio, el interventor de la provincia de Buenos Aires, nombraba al Teniente de sanidad del Ejercito, Dr. Carlos T. Peiti, como comisionado de Adolfo Alsina. [xl]

Culminaba así una época políticamente violenta que se había iniciado en 1930 con el primer golpe de estado a un presidente constitucional.  

 

 

[i] EPR 1456 de Mayo 25 de 1937

[ii] EPR 1456 de Mayo 25 de 1937

[iii] Según EP 330 había sido de la UCR hasta el 6-9-1930. Luego, propuesto por Florencio V. Sanchez del partido PDN lo propuso como Comisionado escolar entre oct-1930 y Dic 1931. Hacia 1933 ya mostró su alejamiento de esa facción, asociándose a la que armaron la intervención municipal.

[iv] EP 329 del 19-8-1933

[v] El Tribuno 20 de 1933

[vi] EP 398 de 1935

[vii] Ep 408 DE MARZO DE 1935

[viii] EP 456-457 1936.

[ix] EP 469 de junio de 1936

[x] EP 471 de 20 junio de 1936

[xi] 1939 JP Correc ord 15 Villoria contra Mon

[xii] 1939 JP Correc Ord 16

[xiii] EP 599 del 12 de noviembre de 1938

[xiv] D-906 Solicitada PDN Comité reorganización 1939 atentado contra De la Fuente

[xv] EP 636 de 2 sept de 1939

[xvi] Libro de Actas HCD 1936-1940.  Foja 76

[xvii] EP 637 de 9 sept de 1939. EP 638 del 16 Sept de 1939

[xviii] EP 629 del 8 de julio de 1939

[xix] EP 599 del 12 de noviembre de 1938

[xx] El Demócrata Nº3 dic de 1939

[xxi] El Demócrata Nº3 dic de 1939

[xxii] El Demócrata Nº3 dic de 1939

[xxiii] El Demócrata Nº4 dic de 1939

[xxiv] EP 590 Junio 11 de 1938

[xxv] El Demócrata Nº2 dic de 1939

[xxvi] EP 621 de 29 abril de 1939

[xxvii] HCD Libro Actas 1938-1955. Foja 89

[xxviii] EP 635 del 26 de agosto de 1939

[xxix] Actas HCD Libro Actas 1938-1955. Foja 134-1935.  7-3-1940

[xxx] EP 661 del 2 de marzo de 1940

[xxxi] EP 664 del 30 de marzo de 1940

[xxxii] EP 751 del 13 diciembre de 1941.  Y 752

[xxxiii] EP 790 del 31 de octubre de 1942.

[xxxiv] EP 807 del 6 de marzo de 1943

[xxxv] EP 809 del 20 de marzo de 1943

[xxxvi] EP 812 del 17 de abril de 1943

[xxxvii] EP 811 del 10 de abril de 1943

[xxxviii] EP 813 del 24 de abril de 1943.  Y EP 814 1-5-1943

[xxxix] D-136

[xl] EP 825 del 24 de Julio de 1943

PDN ADOLFO ALSINA BOLETA 1933
PDN ADOLFO ALSINA BOLETA 1934
PDN ADOLFO ALSINA BOLETA 1934
PDN ADOLFO ALSINA BOLETA 1935
PDN ADOLFO ALSINA  DANIEL AMADEO Y VIDELA ZINNY
PDN ADOLFO ALSINA JOSE OLAVARRIETA
PDN ADOLFO ALSINA JOSE FINO
PDN ADOLFO ALSINA JUAN FELIX WILLIAMS
PDN ADOLFO ALSINA  JUAN M REQUI
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