ACLARACIÓN: Esta biografía no busca ser una investigación genealógica completa ni detallada. Más bien, intenta ofrecer un pantallazo general sobre el origen de los vecinos que formaron parte de la vida cotidiana del barrio durante el siglo XX: de dónde venían, qué familiares tenían (aclaro nuevamente que no es un relevamiento exhaustivo), qué hicieron y dónde vivieron. También... seguir leyendo
LA FAMILIA BERNALLA DEL PARAJE CILLEY

LA FAMILIA BERNALLA DEL PARAJE CILLEY
ACLARACIÓN: Esta biografía no busca ser una investigación genealógica completa ni detallada. Más bien, intenta ofrecer un pantallazo general sobre el origen de los vecinos que formaron parte de la vida cotidiana del barrio durante el siglo XX: de dónde venían, qué familiares tenían (aclaro nuevamente que no es un relevamiento exhaustivo), qué hicieron y dónde vivieron. También tiene la intención de servir como punto de partida para quienes deseen seguir profundizando y/o corrigiendo, ya sea por interés en la genealogía o por ser descendientes de esta familia.
Familia Bernalla:
Antonino Bernalla era un hombre que tenía mucho campo en los alrededores del Paraje Cilley al menos hasta entrada la década del ‘50. Pero la historia de su apellido en la zona se retrotrae a finales del Siglo XIX, motivo por el cual desandaremos un poco su recorrido por estos pagos.
Los Bernalla (o Vernaya tal como aparece en el censo de 1895) hacen su aparición en la zona allá por 1895 cuando en el censo se los encuentra ubicados en el Cuartel II como criador en carácter de propietario (lamentablemente no puedo saber la ubicación de su propiedad). Sin embargo, para 1890 ya se encontraban en Carhué ya que, en ese año nació allí su hijo Feliciano.
El patriarca de esta familia era Nicolás Vernaya (tal como aparece en el censo), nacido en Italia en 1850. Viene a la Argentina al menos antes de 1880[i], año en el que contrae matrimonio con la señora Siricaca Quiroga, argentina nacida en Buenos Aires en 1863. Con ella tiene al menos seis hijos:
- Antonio, nacido en 1883;
- Nicolás, nacido en 1884;
- Juan, nacido en 1886;
- Antonino, nacido en 1889;
- Feliciano, nacido en Carhué en 1890;
- Félix, nacido en 1891; y
- Rosa, nacida en 1893
Para 1914 sabemos que Nicolás Bernalla aún no había podido escriturar su chacra como muchos otros vecinos. Por tal motivo, el entonces diputado provincial Genaro Ríos, elaboró un proyecto en el que proponía el otorgamiento de escrituras a muchos de los primeros pobladores que nunca se las entregaron. Se hace referencia específicamente, a manera de ejemplo, al chacarero “Nicolas Bernalla quien desde 1883 reclama los mismos. En el mismo proyecto se manifiesta que muchos han decidido abandonar las chacras o quintas, perdiendo sus inversiones dado que no han podido escriturar”[ii]. No podemos saber si ese proyecto fue aprobado y si Nicolás al final pudo concretar la escritura de esas tierras.
Según registro del cementerio, Nicolás falleció a los 75 años de edad por estrangulamiento (homicidio) en el Cuartel II el 2 de abril de 1922. De su esposa no se más nada.
Luego es una laguna respecto al trayecto histórico del apellido en esta zona. Lo cierto es que, de los seis hijos nombrados arriba, será Antonino quién siga con la tradición rural en la zona del Paraje Cilley.
Antonino tenía desde marzo de 1928 en carácter de arrendatario, propiedades fiscales que se encontraban entre las vías del FF.CC Oeste y el Matadero, a la altura de este, sumando unas 319 hectáreas. Además, tenía 50 hectáreas de este lado de la vía a la altura de los campos ya mencionados lindando en su parte noroeste camino de por medio con los campos de Robilotte (luego de Trigo) y al sudeste con las de Leopoldo Blanco (actualmente de Invernóz), de quién ya hice una publicación al respecto. Estas 50 hectáreas también eran fiscales y era donde tenía la casa en la que vivía con su familia (probablemente también alquiladas o ya propiedad de él). Además, poseía 350 hectáreas propias que son las que dan contra la Estancia la Concepción a la vera del camino que parte de la playa de la ex Estación J.V Cilley y termina chocando contra la estancia -ver mapa-, zona de cañadones y donde se encuentra un semi-surgente por la mitad entre una larga hilera de tamariscos. Estos campos, como los de La Valentina, Honorio Vega y Seronero hasta el terraplén eran parte de las 2.000 hectáreas pertenecientes entre finales del Siglo XIX y principios del Siglo XX del Teniente General Nicolás Levalle. Cabe destacar que hasta donde se tiene conocimiento, nunca hubo algún rancho que fuera habitado en estas 350 hectáreas, pero claro, nada descarta que hace muchos años atrás, incluso en la época del poblamiento en estas zonas, haya habido peones de Levalle o posteriores dueños viviendo por allí.
La historia del apellido Bernalla trascendió su actividad agropecuaria y local de nuestro barrio a raíz del suceso que sigue: Las 319 hectáreas fiscales que ocupaba en carácter de concesionario precario fueron elegidas en 1929 por el Ministerio de Guerra para la realización de las primeras maniobras de tiro y bombardeo de la Aviación Militar Argentina en la laguna Epecuén. Luego, tras las inspecciones realizadas por personal militar, se las consideró ideales para estas prácticas por la amplitud de la laguna y la escasa población de sus alrededores. Por tal motivo, el gobierno provincial dispuso la transferencia de esos terrenos al Estado nacional. En marzo de 1930, la Dirección General de Tierras declaró caduca la concesión de ocupación precaria que poseía Bernalla desde el 2 de marzo de 1928, destacando su "espontánea y patriótica manifestación" al aceptar la cesión de las tierras para un proyecto que incluso contemplaba la instalación de una Base Aérea Militar en Carhué. Finalmente, el golpe de Estado de septiembre de 1930 frustró la concreción definitiva de esa iniciativa. De esta manera, Bernalla siguió explotando estas tierras durante algunos años más, al menos hasta entrado los años ’70, cuando el proyecto de la base militar, nunca abandonado del todo, iba tomando forma ya que incluso previo a la inundación de 1985 se había procedido a mediciones y nivelado de parte de esas tierras para avanzar, de manera muy lenta con el proyecto. Otra vez quedará truncado, y ahora para siempre, cuando las aguas de Epecuén avanzaron inexorablemente hasta más allá de las vías del FF.CC del Sud en el transcurso de 1985.
Con respecto a las 350 hectáreas de su propiedad en contra de la estancia La Concepción, Antonino vendió a finales de los ’50 (o principios de los ’60) las 200 que dan al camino que viene desde la playa de la estación J.V Cilley (donde se encuentra el semi-surgente) al vecino Justo Ruiz.
En el aspecto familiar, se casó y tuvo al menos cuatro hijos: Antonino (h), María Ángela, Mercedes y Amelia. Todos sus hijos asistieron a la Escuela N°17 de Epecuén en el año 1930[iii].
Luego, en la segunda mitad de la década de los ’80 Antonino padre saca a remate las 150 hectáreas detrás de Boldrini[iv] (al lado de las 200 que había vendido a Ruiz) que dan contra la estancia y las 50 donde tenía la casa. Las 150 las compra Jorge Urrutia y las 50 de la casa, Arienti quiénes son los actuales propietarios. Antonino se trasladó al pueblo probablemente unos años antes y ya en su ancianidad debido a que antes de esto vivieron en esa casa la familia Peñalba por unos años. En el pueblo vivirá en una casa de su propiedad ubicada en calle Quinquela Martin o Eugui entre Rivadavia y 25 de Mayo (con la av. San Martín entre ambas). Falleció a principio de los años ’90 a los 101/102 años (probablemente, de acuerdo al año de su nacimiento, en 1991 o 1992).
Su hijo Antonino, al vender su padre los campos, dejó de tener relación con nuestro barrio, perdiéndose el apellido Bernalla en el Paraje Cilley. Sin embargo, se casó con una mujer de apellido Gottau cuya hermana Celestina se había casado con Luis Zwenger (h), familia vecina del Paraje Cilley y de profundo arraigo en el mismo entre los años ’30 y ’60.
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COLABORADORES:
- Carlos Ernesto Blengio
FUENTES:
- Museo regional de Adolfo Alsina
- Familysearch.org
[i] Probablemente haya vendo o se hayan instalado otros parientes de Nicolás de acuerdo a los datos obtenidos en el censo de 1895. Cabe aclarar que los apellidos varían, pero es probable que sean traducciones erróneas del mismo apellido. Los datos obtenidos son los siguientes: Víctor Bernaya, italiano nacido en 1850, vive en zona rural, propietario, esposa María M. de Bernaya, italiana nacida en 1851, casados en 1865 y con un hijo llamado Nicolás nacido en Italia en 1868 (probablemente sea hermano o primo); y Nicolás Vernaglia, italiano nacido en 1867, vive en zona urbana, barbero, esposa María O. de Vernaglia argentina nacida en Bs. As. en 1875, casados en 1892 y con dos hijos: Víctor, nacido en 1894 e Italia, nacida en 1895
(también posiblemente un primo).
[ii] https://museocarhue.gob.ar/archivo-historico/investigaciones/la-familia-r%C3%ADos
[iii] https://www.museocarhue.gob.ar/archivo-historico/investigaciones/la-escuela-n%C2%BA-17-de-epecuen
[iv] Luego de Carbajal y actualmente de Juan Portela.
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