ESCUELA MEDIA Nº 2
Ex Colegio Nacional Anexo Comercial “Tte. Gral Nicolás Levalle de Carhué ”
TEXTO REPRODUCIDO DE LA PUBLICACIÓN DEL 50º ANIVERSARIO 1947-1997
ANTECEDENTES
Como corolario de intensas gestiones llevadas a cabo por un entusiasta grupo de vecinos de la ciudad de Carhué, y por una resolución ministerial fechada el 13 de setiembre de 1946, firmada por el entonces Ministro de Instrucción Pública de la Nación, Don Belizario Gaché Piran, se creó el Colegio Nacional Anexo Comercial de Carhué.
Para la concreción del proyecto, fue oportuno tomar como base al Colegio Privado San Martín, que cumplía sus funciones en cuanto a enseñanza primaria, secundaria y comercial, desde 1921.
Según una publicación de la época, donde se consignan todas las características del San Martín y los requisitos de ingreso, los alumnos que allí concurrían, podían hacerlo en calidad de pupilos, medio pupilos y externos. El ingreso podía producirse en cualquier época del año, siempre y cuando el aspirante no padeciera alguna enfermedad infecciosa;
debiendo tener además no menos de seis años de edad y ser empleado por sus padres o encargados.
Toda la ropa que constituyera su ajuar, debe estar marcada por un número que se designaría en dirección, y se debe abonar un alquiler en concepto de una cama de hierro con su elástico; además, el servicio de comedor y lavatorio debía remunerarse con $ 10 anuales por cada estudiante.
Ninguna de estas características prevaleció con la oficialización del San Martín, ya que el flamante Colegio Nacional se apegaba a la ideología imperante a niveles gubernamentales.
MARCO HISTÓRICO EN QUE SE CREÓ EL COLEGIO
El marco histórico que encuadró la creación del colegio, habla de una cultura con un marcado cambio de rumbo; el que le impuso, a partir de 1943, la aparición de una cultura oficial, como suele suceder cuando los estados fuertes toman a su cargo la dirección y orientación de los conocimientos. Aparentemente, también el gobierno peronista fijó su objetivo central en la formación de mentes partidarias, descuidando la promoción del ejercicio intelectual.
Los libros de texto usuales, contenían una apología abierta del régimen gobernante, como así también reiteradas menciones laudatorias del presidente y su esposa. .
La cultura oficial apeló a contenidos tradicionales e idealistas que difundió en el país. El libre acceso y la divulgación masiva, eran sus características básicas. Al inaugurar el ciclo lectivo 1948, el Ministro de Educación Dr. Osear Ivanissevich, oraba al país en los siguientes términos:
«Miren, señores estudiantes. Miren señores estudiantes, con los ojos bien abiertos, a la realidad desoladora del mundo. Miren el panorama de América. Miren a Europa. Miren al Asia. Guerras, guerrillas, revoluciones, motines, huelgas, inquietud, inestabilidad, conflictos raciales. Nada de eso en esta tierra, en la que Perón y su mujer pusieron en nuestras manos una sola bandera y una gran esperanza. Una sola bandera: la Argentina. Una gran esperanza: la justicia social que ellos derraman a raudales sobre el país y que, con la ayuda de ustedes, los jóvenes, hemos de imponer en toda la extensión de la República.
El pan nuestro de todos los días será así bendecido por Dios, porque la solidaridad social será afectiva. Ya no será una dádiva, ni una limosna, ni una piltrafa. Será un derecho, y si es menester, lo inscribiremos en la Constitución de la República. Esta es la doctrina revolucionaria. De hoy en más la enseñaremos en toda la República, en todas las escuelas. Enseñaremos primero que los niños aprendan a vivir, después que aprendan a saber.
Que sepan menos y que quieran más. Que aprendan menos y que piensen más. Que sepan menos y que sientan más. Que no se transformen en fieras irritadas y acosadas desde los primeros grados de la escuela. Que les sobre tiempo para la animalidad bien conducida. Que miren y admiren el sol, la luna, las estrellas, las flores, los árboles, los pájaros, las mariposas. Que aprendan a mirar un cuadro, una escultura, una puesta de sol, una noche de luna. No pondremos en la tierra fértil de su inteligencia más semillas que las que su capacidad natural pueda nutrir eficazmente. Lucharemos con todas las armas contra el intelectualismo informativo, ocioso y parasitario (...)
Que aprendan canciones y versos. Que su alma se regocije al decir, al cantar y al repetir las expresiones más sublimes del pensamiento. Hemos dicho que les enseñaremos primero a vivir, y después a saber ».
PUERTAS ABIERTAS
El 1 de abril de 1947, el Colegio Nacional abrió sus puertas, pero al no tener local propio donde funcionar, lo hizo provisoriamente, en el local de la Escuela Lainez No 52, current Escuela No 40.
Una carta fechada en Rosario del Tala, en diciembre de 1996, y firmada por el Dr. Horacio Encinas, integrante de la primer promoción de bachilleres, expresa claramente cómo fue aquel cincuentenario comienzo.
«... Se necesitaban 5 alumnos para nacionalizar el colegio, Carhué contaba sólo uno, una chica de ahí cuyo apellido no recuerdo; sólo sé que su padre tenía una estación de servicio, y resultó que a la postre, fue la única compañera mujer. Otros procedíamos de distintos lugares: Mariano Garay de Quilmes, Giordano Milanovi de Wilde, Andrés Ferrer de Urdampilleta y Arturo Melamed de Bahía Blanca. En mi caso, la historia es así: soy oriundo de Carlos Casares y estaba estudiando en Pehuajó, donde ya había cursado 4 ° año. En setiembre de 1947, cursaba 5 ° año y vivía en una pensión; un día, el profesor de geografía, un farmacéutico, me plantea la siguiente situación: el rector del Colegio Nacional de Carhué, Dr. Esteban Uriezaga Uranga, amigo suyo,
«... También me manifestó las condiciones en que iríamos; nos respetaban las calificaciones, nos pagaban el viaje y la pensión mientras viviéramos en Carhué ... »
«... Como andaba bien en todas las materias, me pareció una aventura interesante y tomé la decisión de pedir el pase, arrastrando en la proposición a un compañero que también vivía en la pensión. Así fue como un día, para fines de setiembre llegué a Carhué. Por esa época los muchachos éramos ingenuos, y yo lo era tanto, que cuando arribé a esa hermosa ciudad, al descender del tren me emocioné sobremanera al ver un pasacalle al frente de la estación que decía Bienvenidos a Carhué. ¡Qué iluso !, pensé que iba dirigido a nosotros; pero para entonces, muchos turistas llegaban a Epecuén, y era para ellos el recibimiento de la pancarta ... »
«... Nos hospedamos en una pensión del Sr. Andragnes, que al poco tiempo cambió de dueño, pero no recuerdo el apellido; sé que tenía 4 hijas que fueron como hermanas, ya que nos atendían muy bien, también vivía un muchacho de apellido Rivas que cantaba en una orquesta ... "
«... El tiempo pasó rápido, la mayor parte del mismo lo pasábamos en la laguna; recuerdo muy bien el espigón y los hoteles, sin gente en esa época del año ... »
«... He recordado siempre al cura párroco de entonces, el Padre Amadeo Álvarez, con quien solía conversar en un banco frente a la iglesia. Han pasado muchas cosas en estos años; estudié medicina y me recibí en 1954 ... »
Cabe señalar que aquella compañera mujer que mencionóba Encinas, es Elena H. Mancinelli, y el resto de los compañeros de aquella primer promoción de bachilleres son Mario Blanco, Eduardo Fino y Andrés Kucia.
Al año siguiente, también apareció la primera promoción de Peritos Mercantiles de la Sección Comercial Anexa; y formaban parte de ella:
Elba Daffunchio, Patricio Fernández, Blanca Fioramonti, Mario Jáuregui, Esteban Lucero, Blanca Ramos y Carlos Sáenz.
LOS PRIMEROS PROFESORES
Recientemente creado, el colegio debió reclutar profesores en la Capital Federal, La Plata y Bahía Blanca e incorporar los que ya se estaban desempeñando en el San Martín.
Lidia Mariani de Marino y su hermana, Ana María de Rodríguez Sobré, llegaron a la ciudad para hacerse cargo de las cátedras de geografía y matemáticas respectivamente, con sus flamantes títulos obtenidos en la Universidad de La Plata.
La Sra. Lidia de Marino, que también se desempeñara luego como rectora del establecimiento durante el período 1973-1977, recuerda de aquellas épocas: «Los profesores convocados, vivíamos generalmente en un hotel de la esquina de Sáenz Peña y Moreno o en la Pensión Tuzio, ubicada justo enfrente; otros elegían otros paraderos, pero la mayoría optábamos por esos sitios ».
«Eran tiempos difíciles, la seguridad en los puestos de trabajo era un tema indefino, dado que los vaivenes políticos regían absolutamente todo, al margen de que yo nunca tuve filiación. Costaba organizar adecuadamente la marcha del naciente colegio, ya que se registraban sucesivos cambios de conducción », dijo.
«En esos años, la enseñanza secundaria se reduce a una cantidad escasa de estudiantes; quizás no se había tomado aún conciencia de lo indispensable que resulta el estudio. Con el tiempo, la tendencia fue cambiando, coincidentemente con las exigencias en el plano administrativo y comercial, que solicitaban, cada vez más, la formación básica ».
Buceando en la memoria, Lidia de Marino nombra, uno a uno, los integrantes del aquel primer cuerpo de profesores que dejaron las grandes ciudades para estrenar títulos y colegio: «Recuerdo a Nélida Cordero de Hernandorena, al Dr. Uriezaga Uranga, al Sr. Elíseo Rettori, al Dr. Emilio J. Cabello, a Lily Beatriz Górg, a Carmen Bacigalup Bulet, a María Luisa Gómez Rodríguez, a Beatriz Laplace, a Dora Bosco, a Elisa Albertos, a Malena Llamas, a Ana María Mariani, a Armando Zerbini, a Juan Barlassina, a Manuel Reyes, a Nemesio Cirilo Fontán, a Juan Bautista Montesano, a César Román del Río, a Eduardo Jacovone, a Francisco Alonso, a Arnolfo Invernoz, a Eduardo Carrica, al Padre Amadeo Álvarez, a Rodolfo Gómez , un Jorge Wilfredo Viera, un Richard Wesler, un Ramón María Abello. »
«También debo nombrar al resto del personal como Mercedes Blasco, Lidia Galán de Pricólo, Marta Bruni de Beunza, Francisco Larrea, María Esther Matheus, Julio Baldesari Miranda y el Sr. Laetta.»
LA BENDICIÓN
El 20 de noviembre de 1948, fue el día elegido para la bendición del colegio. Una crónica aparecida en la revista «Inquietud», redactada por alumnos y profesores del momento, se refería a la celebración en los siguientes términos: «Es notable cómo día a día se acrecientan los preparativos para la trascendental fiesta que se celebrará el 20 de noviembre con motivo de la bendición de nuestro colegio.
Hay gran despliegue de actividades: profesores y alumnos, con el fin de dar mayor jerarquía al acto, trabajan afanosamente sin escatimar esfuerzos. Tanto es así, que terminaron las horas de clase, las aulas siguen ocupadas. En una de ellas, ensaya el coro dirigido por la Srita. Bacigaluppo. Prepara varias canciones bonitas. En otra, un grupo de compañeros orientados por la Srita. Cordero y los Sres. Carrica y Gómez hace los ensayos de una obra de teatro.
Las danzas y los recitados, ocuparán también un lugar de importancia en el programa de ese día. De tal modo, nuestro colegio, vestido de gala, podrá brindar un espectáculo que aspira a ser simpático y original.
En reunión de profesores, se acordó designar padrinos de esta ceremonia a la esposa del Primer Mandatario, Sra. María Eva Duarte de Perón, al Secretario de Educación Dr. Osear Ivanissevich, a la Inspectora Técnica Sra. Estanislada P. de Saffores y al legislador Dip. Provincial. Héctor Pablo Bosco, a quien se le debe la creación de esta casa de estudios ».
CON NOMBRE DE FUNDADOR
En 1959, una comisión integrada por Magdalena G. de Torres, María Luisa López, Roberto H. Laspiur, Daniel Maugeri y alumnos de los quintos años, tras una investigación, deciden dar al colegio el nombre de Teniente General Nicolás Levalle.
La decisión, se fundamentó en el doble propósito de efectuar una reparación histórica hacia el ¡lustre soldado de la conquista del desierto y fundador de la ciudad, y en la docencia permanente que siempre necesitan los jóvenes para amar la patria, consagrarse a su servicio ya su grandeza, en el concepto de que siempre, con ella, tenemos deberes que cumplir.
Con estos argumentos en mano, fue que la comisión logró la imposición del nombre, que fue aceptado por las autoridades ministeriales durante 1960.
VÍNCULOS
Uno de los mayores orgullosos que abriga el colegio, además de haber otorgado títulos de Bachilleres y Peritos Mercantiles a más de 1.500 estudiantes de Carhué y la región, es traducido en un instrumento útil para la difusión de la cultura en la comunidad.
La integración, a través de los tiempos, ha cobrado distintas formas; desde competencias deportivas, obras de teatro, concursos de dibujo, hasta participación en los medios de comunicación locales y organización de espectáculos de singular jerarquía.
La interacción que se propició desde siempre con la comunidad,
es muy abarcativa; y las instituciones de la ciudad, colaboran con todos los emprendimientos; quizás desde el entendimiento de que lo que allí se gesta, tiende al engrandecimiento de Carhué.
Citar absolutamente todo lo concretado sería casi imposible, pero algunos ejemplos servirán para ejemplificar:
La Sra. María Elena Canudas de Narbaitz, profesora y rectora del establecimiento desde 1961 hasta 1970, aún recuerda la organización de una importante feria de ciencias o la confección de ajuares de bebé para entregar al hospital.
«... Algo muy especial en esta materia, fue que a raíz de un viaje de estudios realizado a la Capital Federal, en 1964, asistimos a una visita al Museo Histórico Nacional; donde se exhibía una muestra de Subercasaux. Uno de los cuadros, «El Himno Nacional cantado por primera vez en la casa de Mariquita Thompson», cautivó a los alumnos, y fue motivo para que tomaran nota de todos los detalles que la obra encerraba ».
«Luego, a raíz de una invitación efectuada por la Comisión de Cultura de la Municipalidad, para el día de la madre, los alumnos representan un cuadro viviente inspirado en la obra. Se vistieron exactamente como los personajes de Subercasaux, y ganaron el primer premio », dijo.
Ya en 1980, y en adhesión a los festejos por el cuarto centenario de la fundación de Buenos Aires, los alumnos de quinto año, dirigidos por la profesora Elsa Carranza, presentó en el Teatro Municipal la obra de Julio Sánchez Gardel «Los Mirasoles». Esta tarea, culminó, además con un viaje a la ciudad de Buenos Aires.
En 1983, el colegio participó activamente en la Exposición Rural de Adolfo AIsina, con la presentación de un Stand denominado «Un pasaje a lo nuestro», Memorias de Carhué del ayer y de hoy, lo que le valió el reconocimiento y un premio.
Innumerables viajes de estudios, expediciones arqueológicas, conferencias, recitales, campamentos y cursos de perfeccionamiento, completan la nómina de actividades.
LA BIBLIOTECA «JOSÉ HERNÁNDEZ»
Si bien desde un principio la casa de estudios tuvo su biblioteca escolar, la falta de un espacio físico donde desarrollar sus funciones y una debida organización, obligaron, en 1983, al comienzo de una tarea de gran importancia: darle forma.
La tarea fue coordinada por la Prof. Elsa Carranza, y se sumaron a la propuesta de trabajo gran cantidad de docentes entre los que cabe mencionar: los profesores Nélida López, Graciela Zerbini, María Esther Ourch, Elena Raffin, Lucía Carranza, Olga Ciminari, Hilda Nicosía, la celadora Carola Enrico y el vicerrector Osvaldo Herrera y la rectora Isabel Robilotte.
La biblioteca, denominada José Hernández, con los años siguió sumando volúmenes, cumpliendo con una función indispensable en la educación.
En principio, la atención estaba a cargo de los propios alumnos;
tal vez porque las exigencias de aquellos años, para acceder a los libros, menores. Ahora, el funcionamiento de la biblioteca, vino a cubrir un espacio importante dado el costo del material bibliográfico, y tal vez una mayor inclinación a la consulta.
El presente ve una sala destinada a su funcionamiento muy bien dotada y atendida por personal especializado, en este caso, la Sra. Liliana Chiodi.
LA ASOCIACIÓN COOPERADORA
La asociación cooperadora, se puede en un arma fundamental a la hora de estrechar vínculos entre la comunidad y el colegio, como también, y en forma permanente, se hace eco de las necesidades que surgen a diario en el establecimiento.
«La necesidad de crear una comisión cooperadora, estrechando filas alrededor de la escuela, para compenetrarse de sus problemas e inquietudes y proponer, con la ayuda mutua, a solucionar sus asuntos, por un equilibrio y estímulo más afectivo a la juventud estudiosa, sobre todo a la carente de recursos », es que un grupo de vecinos, informados por el entonces rector Urlezaga Uranga, decide conformar una comisión, el 16 de mayo de 1.948.
La primer nómina encierra a las siguientes personas: Patricio Rodríguez, Angela Schmuk, Rodolfo Báez, Micaela Comes, Martín Avanzabal, José Alcalá, Silverio Laspiur, Juan de Dios del Río, María Esther de Nápoli de Robilotte, Augusto Vivier, Claudio Saco, Antonio Segabache, Antonia Ogueta, Aniceto Hernandorena y Luis Moracci.
En los últimos años, las comisiones correspondientes, además de la extraordinaria gestión para la concreción del nuevo edificio del colegio, han mantenido la tónica de estar presentes en todos los eventos generados en la institución e ideando otros que utilizan al engrandecimiento constante de la casa de estudios.
En su fin de participar activamente en la vida del colegio, tampoco han dejado de preocuparse por detalles como, en algún día del estudiante, preparar un asado para los homenajeados.
UN VIAJE A LA CASA PROPIA
El colegio comienza su peregrinaje, como ya se ha citado anteriormente, en el local de la Escuela No 52, actual Escuela Nº 40, se asienta, al año siguiente, y por 38 más, en la esquina de Roque Sáenz Peña y 25 de Mayo .
En oportunidad de celebrarse las Bodas de Plata, en 1.972, el Municipio de Adolfo Alsina, donó el solar para la construcción del edificio propio, que por no responder a las exigencias, fue reemplazado por el solar ubicado en la calle Esteban Echeverría entre San Martín y Rivadavia, sitio donde, gracias a la acción de directivos y cooperadora, iniciar, en 1.981, a sentarse las bases que culminaron con el sueño de la casa propia.
El 7 de noviembre de 1.986, luego de tantos sinsabores, y con una emotividad creciente, la comunidad carhuense experimentó la satisfacción de asistir a la inauguración del flamante colegio.
Según una publicación del momento, la situación se describe de la siguiente manera: «El acto comenzó con el tradicional corte de cintas, a cargo de la Directora General de Arquitectura Educacional, Arq. Ana Musso de Resnick Brenner, la Rectora del Establecimiento, Isabel Angélica Robilotte y el Contador Roberto Hugo Laspiur, Presidente de la Asociación Cooperadora; tras lo cual el Padre Pablo Lell, bendijo las instalaciones ».
Posteriormente, se procedió al descubrimiento de placas. Se encontraban presentes el Intendente, Sr. Raúl González; la Diputada Nacional Norma Allegrone de Fonte; la Presidenta de la Junta de Calificación Zona Vil, Silvia M. Alvarez; la Secretaria, Sra. de Irigoyen; la Inspectora de Educación Media, Matilde T. de De la Fuente y la Secretaria de Arquitectura, Miriam Diner.
El grado de emotividad mencionado, tuvo su punto culminante cuando se dirigió a la concurrencia el Contador Laspiur, especialmente en su tramo final: «Hoy se concreta esta necesidad y Carhué todo, festeja con suma sencillez y satisfacción, este importante acontecimiento. En momentos en que el país atraviesa una de sus más profundas crisis, estamos inaugurando un nuevo centro de educación. En momentos en que la sociedad carhuense aparece desgarrada por la tragedia del pasado inmediato, agobiada por las lógicas penurias actuales y ganada por la incertidumbre o el escepticismo ante lo que vendrá. Casi diríamos que sitiados por las dificultades, Carhué todo, pueblo y gobierno se unen para festejar la inauguración, como si necesitara manifestar en la concreción de obras reales su fe en el futuro,
Después de agradecer a la Rectora, a quien consideró parte fundamental del éxito de la obra, Laspiur se dirigió a los alumnos diciendo:
«Este edificio pertenece a partir de este momento a ustedes. Propietarios por vida del mismo, que compartirán con copropiedad con los futuros alumnos, con sus hijos, y aunque se les dibuje una sonrisa, con sus nietos. No lo hieran, no lo lastimen. Piensen cuántas promociones vendrán detrás de ustedes, y tendrán que encontrarlo como hoy ustedes los reciben. Consérvenlo. Es vuestra más cara propiedad ».
Posteriormente, hizo uso de la palabra la alumna Carla Rosenfeldt, ya continuación, en nombre de los profesores, la Prof. Elsa Carranza.
Por su parte, la Rectora del establecimiento, expresó: «Hace casi cuarenta años un grupo de alumnos abría el camino de una esperanza que iba a colmar los deseos de superación y sabiduría de una comunidad. Desde entonces, más de un millar de jóvenes han pasado por sus aulas y han recibido la siembra de conocimientos para nutrir su inteligencia, pero también valores esenciales tendientes a hacer de cada adolescente una persona madura capaz de ser agente de paz y progreso ».
«Hablar, tal vez no es necesario. Lo que importa es construir. Nada tan persuasivo y elocuente como el significado de esas palabras. Los rectores que me precedieron, entendieron el significado de esas palabras, bregando en su accionar como responsables de un colegio pujante, la concreción de un edificio propio ».
LAS BODAS DE PLATA
El matutino «La Nueva Provincia», en su edición del día 1 de abril de 1972, abordaba el tema de los 25 años de la fundación del colegio, bajo el título «Festejos en Carhué. Celebra hoy sus Bodas de Plata el Colegio Nacional ».
En su extenso desarrollo, la nota expresa: «... Como en sus orígenes, durante estos cinco lustros de vida, el establecimiento ha recibido el apoyo de toda la comunidad de Carhué, especialmente a través de la asociación cooperadora y la sociedad de ex alumnos, que reúne en sus filas a numerosos egresados que trabajan por el progreso de su colegio. Además dentro de él funcionan el grupo vocacional de teatro, el coro vocal, la peña folklórica y el club colegial Martín Miguel de Güemes, que permiten el desarrollo de las inquietudes culturales, artísticas y deportivas de los alumnos.
Actualmente, la necesidad más imperiosa del Colegio Nacional Anexo Comercial de Carhué, es poseer un nuevo edificio propio, adecuado con las exigencias presentes y futuras.
Resulta indudable que las instalaciones donde se vienen desarrollando las actividades son insuficientes, por reducidas y anticuadas, además de no ser propias. Ya se posee un terreno apropiado en el centro de la ciudad, cedido por las autoridades comunales, ubicado entre las calles Avda. Moreno, Diagonal Norte y Plaza Levalle, colindante con el Teatro Municipal. Sólo resta la decisión oficial y el apoyo de la población para que un futuro no muy lejano, se levante allí el nuevo y moderno edificio ». Los festejos
Los festejos en conmemoración de las Bodas de Plata de la creación del establecimiento, se iniciarán hoy a las 8, con una ceremonia en cuyo transcurso hablará la rectora del colegio, Prof. Gladys C. de Sarsur (ver cuadro otros rectores); el profesor más antiguo, Dr. Emilio J. Cabello; un alumno y un ex alumno. Luego se entregarán medallas recordatorias a los egresados de la primera promoción y los profesores y personal administrativo que cumplen 25 años de labor. Recibirán tal distinción las profesoras Lidia M. de Marino y Nélida C. de Hernandorena; los doctores Emilio Cabello y Juan Barlassina; el secretario, Sr. Héctor Francisco Larrea; la auxiliar María Esther Matheus; las preceptoras Lidia Galán de Fricólo y Mercedes Blasco de Galli y el ayudante Nicolás Laetta.
Posteriormente, a media noche, se ofrecerá un almuerzo a profesores y graduados de las 25 promociones organizadas por la sociedad de ex alumnos.
Mañana domingo, se oficiará una misa en acción de gracias en la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de los Desamparados, tras lo cual se descubrirán y bendecirán placas recordatorias. A mediodía, la asociación cooperadora ofrecerá un almuerzo a las autoridades, personal y ex alumnos.
Por último, el lunes, culminando los actos, se descubrirán placas en el cementerio local, en recordación a profesores y personal fallecido, y por la tarde, a las 19, se oficiará una misa.
RECTORES
Dr. Esteban Uriezaga Uranga 1947-1952
Prof. Ricardo H. Cuenca 1953-1955
Dr. Esteban Uriezaga Uranga 1955-1958
Prof. Juan Bautista Montesano 1958-1960
Prof. María Elena C. de Narbaitz 1961-1970
Prof. Gladys C. de Sarsur 1970-1973
Prof. Lidia Mariani de Marino 1973-1977
Prof. Isabel Angélica Robilotte 1977-1988
Prof. Elsa Carranza 1989-cont.
VICE RECTORES
Prof. EliseoRettori 1947-1954
Prof. Juan B. Montesano 1955-1958
Prof, Gladys C. de Sarsur 1961-1970
Prof. Lidia Mariani de Marino 1970-1973
Prof. Osvaldo Herrera 1973-1977
Prof. O.Herrera y Prof. E. Carranza 1977-1988
Prof. Mónica Lambretch
Prof. Osvaldo Herrera
Prof. Alfredo Serdiña