LA DELEGACIÓN EPECUEN

Gastón Partarrieu
DELEGACION EPECUEN

Un 27 de  junio de 1970    

SE INAUGURABA LA DELEGACIÓN “VILLA LAGO EPECUÉN”                                        

Se daba así un paso importante en la concreción de un proyecto comenzado poco tiempo antes, allá en 1966, cuando asumía los destinos del distrito el Dr. Bartolomé O. Bedacarratz. Dicho proyecto turístico estaba encaminado al resurgimiento de la Villa Epecuén como centro de turismo regional, pero con el firme propósito de incorporar a la juventud, pues mayoritariamente Epecuén era frecuentado por turistas de la tercera edad. Así se diagramó la renovación de la Ribera Noreste, incluyendo una pileta de más de 3.000.000 de litros de agua dulce, con duchas, vestuarios y confitería, todo a la vera de la ancestral laguna. Los Camping municipales se reacondicionaron,  se erigió una nueva y moderna Estación Ferroviaria, se continuó la construcción de la Terminal de ómnibus de Carhué, se lanzaron una serie de Festivales musicales que bien podrían ser los antecedentes de los actuales y se iniciaron grandes campañas publicitarias a nivel nacional y por sobre todo a nivel zonal.

Para todo ello se requería de una Delegación que contase con personal dedicado en exclusividad a las necesidades de la villa. Así por decreto Nº 7550 se creaba la Delegación Lago Epecuén,  nombrándose en forma Ad-honorem al presidente de la Comisión de Fomento, Cultura e Higiene de Epecuén, don Roberto “Tito” Fernández Maffei.

En un acto sencillo y frente a la oficina de Turismo, ubicada en Avda. De Mayo, la arteria principal de Epecuén, el intendente Bedacarratz ponía en funciones al Delegado. En el acto estaban presentes Antonio Lapacó, en dicho momento delegado de Rivera y a posteriori  intendente del distrito en dos oportunidades, el cura párroco Gregorio Roglich, el Sub Comisario Blas Monetti, el Escribano Correge, de la asesoría Legal del municipio, representantes de las comisiones  de Fomento de Carhué y Epecuén, como así una delegación de alumnos y docentes de la escuela Nº 17, entre otros. 

LA IMPORTANCIA DE UNA DELEGACIÓN

Contar con una delegación propia, pese a que la distancia entre Carhué y la villa era de apenas 8 km, tenía vital importancia a la hora de gestionar la solución de problemas cotidianos, como así también de funcionar como un nexo entre la localidad y la comuna, a través de una persona de confianza y rápida llegada al intendente. 

La delegación había sido un sueño desde los años 30, cuando la Villa de veraneo comenzaba a transitar una pista de progreso que, parecía, no se detendría jamás, pero que sin embargo fue una especie de carreteo lento por un camino sinuoso, alternando pendientes y cuestas abajo, simplemente porque nunca los gobiernos nacionales y provinciales se interesaron en solucionar  los problemas que aquejaban a la villa. En 1936 el gobernador Fresco anunciaba la pronta creación  de una Delegación para dirigir el crecimiento proyectado por su gobierno, cuya obra máxima sería un Gran Casino Hotel que, complementaría al moderno complejo Hidrotermal del Minas Epecuén, a los flamantes y lujosos hoteles y las singulares residencias que se levantaban año tras año. Sin embargo la sequía, uno de esos problemas a solucionar por el estado, haría detener ese frenesí y, porque no, a desechar la idea de una delegación. Los pedidos en este sentido siguieron siempre. Así en 1946 el comisionado municipal Juan L. Aita, (comisionado desde el 07-11-1945 al 13-02-1946) oriundo de Capital Federal pero que, por cuestiones comerciales mantenía contacto con la villa desde hacía varios años, consustanciado con el anhelo de contar con la delegación propia, gestiona ante el gobernador la construcción de un edificio para dicho propósito, lo que se aprueba bajo el decreto Nº 3698 del 26 de diciembre de 1945. El edificio, que además contendría una sala de Primeros Auxilios, tenía como fecha de apertura de la licitación el 25 de febrero de 1946. Sin embargo tras un minucioso estudio efectuado por el nuevo comisionado Eliseo Rettori y el Diputado Héctor Bosco, se solicita al gobernador deje sin efecto dicho proyecto, argumentándose que “...no es necesaria la construcción de referencia por la reducida población  estable y por la corta distancia que media entre Carhué y Epecuén, no estando en relación el costo y el mantenimiento de las mencionadas obras con las necesidades de la población.” . A cambio se solicita dicha suma para la adquisición de una ambulancia para el hospital Gral. San Martín que permitiría el rápido accionar desde Carhué, supliendo así la Sala médica de Epecuén. También con el dinero presupuestado para el edificio, se amplió  y adquirió muebles y demás elementos en el Comedor Escolar, creándose en el mismo una sala maternal, obras de urgente necesidad según el comunicado de prensa oficial.

Diez años después, en 1956, un grupo de vecinos también convencidos de la importancia del viejo anhelo, adquiere un terreno en calle Cerrito en confluencia con Rivadavia el que es ofrecido al Comisionado Senepart para que allí se erija una Delegación. La argumentación vecinal era que ya vivían 1500 personas estables durante el invierno, trasformándose en 3000 en temporada más los visitantes, lo que hacía un total de alrededor de 10.000 personas, haciendo necesario contar con una persona representante del intendente. Si bien no se erige la misma, en 1957 se da un importante paso al inaugurarse el corralón municipal, para poder atender con mayor eficacia los servicios públicos.          

LA DELEGACIÓN DE EPECUEN EN 1976

Tras seis años la Delegación fue ampliando su personal para las crecientes necesidades de mantenimiento de la infraestructura turística. Así en 1976 la dotación total era de 15 personas, distribuidas en un delegado, dos auxiliares, un capataz, tres conductores, seis personas para trabajos generales y dos tractoristas.

Por aquellos años Epecuén contaba con 1265 habitantes, 249 comercios inscriptos, una estación del Ferrocarril Nacional Sarmiento y 5 empresas de trasporte automotor. La electricidad desde 1973 era abastecida por D.E.B.A. y en referencia a la educación, la Escuela Nº17 “Hipólito Yrigoyen” tenía matriculados 110 alumnos y el jardín Nº 905 41 niños.  

La salud estaba atendida por una Sala de Primeros Auxilios, poco tiempo antes inaugurada, que dependía de Bahía Blanca y que contaba con siete camas. Existía por entonces bajo la administración nacional la oficina de Correos y Telecomunicaciones, inaugurada unos años antes, la Estación de Ferrocarriles Argentinos, una agencia temporaria del Banco de la Nación Argentina y una dependencia de ENTEL. Bajo la administración provincial existía una agencia temporal del Banco de la Provincia de Buenos Aires y el Centro de Tratamiento Hidrotermal, aquel viejo complejo levantado por la sociedad Minas Epecuén y expropiado en 1948.

La industria del turismo estaba cimentada por 30 hoteles con 585 plazas, 150 residenciales que contabilizaban 5291, y 10 pensiones con 70, haciendo un total de 5946 plazas hoteleras, que en 45 días completos daban un increíble total de 267.570 personas alojadas, sin contar a las personas que concurrían por el día y a los camping municipales. Esto sin duda brindaba un ingreso económico espectacular a la economía distrital, y es justificable que a la temporada turística de aquellos años, la gente la catalogara como la “tercer cosecha”, generadora de cientos de puestos de trabajo temporarios. 

Continuando con los números de Epecuén se puede agregar que durante la temporada 1976/1977 los camping albergaron a 11.382 personas, a la pileta del complejo municipal 10.413 y a las duchas del espigón las utilizaron 7207 personas. Estos números toman un mayor realce al agregar que todos estos servicios eran pagos, y que prácticamente nada era gratuito en el complejo turístico de Epecuén.

LOS DELEGADOS.   

El primer Delegado fue Roberto Fernández Maffei, quien a través de la comisión de Fomento de la villa venía trabajando a la par del gobierno municipal, siendo sin duda el motor de esta etapa de crecimiento del turismo en Epecuén. Fue vastísima su obra desde 1970 hasta 1985 sea como delegado o miembro de instituciones y eso está reflejado en los semanarios, documentos, afiches y fotografías, pero casi más importante aún, en los recuerdos imborrables de la gente de Epecuén. El pueblo tenía en “tito” un puntal y un referente a la hora de encarar proyectos y soñar en un futuro de prosperidad.

Roberto Fernández Maffei fue homenajeado por la Agrupación Fortín Levalle, institución que lo tuvo como fundador y consejero, pero sin duda faltan reconocimientos oficiales para que nuestras generaciones, actuales y futuras, entiendan que el engrandecimiento de un pueblo, o de una actividad, las hacen las personas trabajando y no son responsabilidad exclusiva de un gobierno o de un estado.   

Desde 1970 y hasta 1985 fueron Delegados Municipales de Epecuén:  Roberto Fernández Maffei  (27-6-1970 a 24-5-1973); Pedro Abiusi (25-5-1973 a 4-4-1975); Roberto Fernández Maffei (17-7-1975 a 11-10-1983); Hugo A. Otero (12-10-1983 a 3-2-1985); Rubén Alonso (4-2-1985 –10-11-1985).

PUBLICADO EN SEMANARIO NUEVA ERA Nº900 DE JUNIO DE 2006

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