El CLUB SOCIAL CARHUÉ
La activa vida social de la institución es aún recordada con añoranza. Sus famosos bailes de gala hoy son sólo historias que aún se escuchan en sus cómodos salones. Hoy el Club Social presenta nuevos desafíos que de lograrse serán en beneficio de sus asociados y de la comunidad toda.
Los inicios del Club Social Carhué datan del 9 de agosto de 1908 cuando un grupo de vecinos, cuya meta común era lograr un lugar que los agrupe, dan inicio a una de las instituciones sociales de mayor permanencia en nuestra localidad. El lugar elegido fue el amplio edificio de Pellegrini al 900. De esas primeras reuniones hoy sabemos que la primera comisión se formó de la siguiente manera:
Presidente: Pedro Salas
Vicepresidente: Daniel Francesconi
Secretario: José Vigneau
Tesorero: J. García Isla
Vocales: Enrique Castellanos- José Riobó- José Acevedo
Una de las prioridades de la novel institución quedó plasmada en sus estatutos en donde se lee lo siguiente: “Cuando los fondos sociales o las circunstancias lo permitan, se creará una biblioteca, cuya reglamentación la hará oportunamente la comisión directiva”.
Es por ello que se toma también dicha fecha como inauguración de la Biblioteca Pública de Carhué.
Seguramente al poco tiempo comenzó a funcionar este elemento educacional para la utilización de los socios y sus familias. Por aquellos años las distancias y las pocas posibilidades de adquirir material hacían imprescindible la actividad de una biblioteca.
En 1912 se designa al primer bibliotecario, José María Eugui, miembro de la comisión, quién realizará la respectiva reglamentación y una gran campaña de donación de libros entre los socios y la comunidad.
Recién en 1914 se logra la declaratoria de Biblioteca Pública para poder brindarse a la comunidad.
Ya entrado el año 1971, luego de ubicarse dentro del propio Club Social por décadas , la Biblioteca Pública encuentra su actual lugar en la intersección de las calles San Martín y Pellegrini. Ese hermoso edificio fue construido en 1910. En 1918 fue adquirido por Clotilde Gonzáles y posteriormente albergó a la Unión Agricultores y Ganaderos de Carhué S.A.
En la década de 1930 el Club Social se halla a la zozobra y a punto de naufragar. Sus puertas permanecerán cerradas por unos años hasta que en 1933 se efectúa una gran reunión de personas que se negaban a que el olvido se haga dueño de aquella utopía de 1908. De esta manera y en una gran movilización se reunieron los más de cien nuevos socios convocados, efectuándose una elección secreta que dio como presidente a Raúl Torres, a José G. Mir como Secretario y a Manuel Balbín como tesorero
La tarea fue ardua. Las viejas instalaciones fueron mejoradas dentro de las posibilidades económicas del resurgido club.
Extracto del Semanario El Pueblo Nro 313 del 29 de abril de 1933:
“REAPERTURA DEL CLUB SOCIAL CARHUÉ.
Inauguración Oficial”
“Como resultante de las activas gestiones realizadas por la Comisión Directiva de la institución del epígrafe, se ha resuelto celebrar su reapertura, inaugurando oficialmente su funcionamiento con la realización de una reunión de carácter social, que en honor de sus asociados y familiares se llevará a cabo mañana a las 17 horas, en los salones de dicha institución, que dado los prestigios sociales de sus organizadores, ha adquirido brillantes contornos.
Reinicia pues, el Club Social, esta nueva etapa de sus actividades bajo los mejores auspicios habiéndose efectuado en sus instalaciones importantes mejoras, que favorecerán la creación de un ambiente cordial entre sus asociados, los cuales por su parte, deberán ofrecer su desinteresada cooperación para afianzar su exitoso resurgimiento.
Su actual comisión Directiva, no ha escatimado su decidido esfuerzo, para brindar a sus asociados, el confort y comodidad que las circunstancias requieren, dentro de las posibilidades financieras de la institución.
Además de las refacciones generales que se han hecho en los salones del Club, se está dando término al arreglo de la cancha de pelota paleta anexa, que quedará en inmejorables condiciones para beneficio de los aficionados a este deporte.
Otra de las medidas adoptadas que ha causado excelente impresión entre los socios, ha sido la designación del Sr. Nicolás Tuzio, como encargado del bar cantina del Club, en cuyas actividades sabrá dispensar el servicio esmerado y la correcta atención, que en una institución de ésta índole, requiere l desempeño de estas funciones.
Al cumplir con tan lisonjero éxito, las gestiones preliminares para la reapertura del Club, que le fuera encomendada por la asamblea de socios realizada hace apenas dos semanas, nos es grato dejar constancia de nuestro aplauso hacia su Comisión Directiva, que preside con inteligente orientación, el Sr. Raúl Torres.”
LA PELOTA PALETA EN CARHUÉ
La primer cancha de pelota de Carhué que se posee registro data de 1896 y su propietario era Pascual Lavairo que adquirió en 1885, a la Comisión de Reparto de Tierras de Adolfo Alsina, la manzana 34, Nº 1 de la sección C que hoy es la esquina de Belgrano e Hipólito Irigoyen (Flia Dotta). Quizá sea este el lugar en donde haya existido el primer frontón de pelota paleta.
La Pelota Paleta también era muy practicada en la zona rural. Estancias como La Concepción poseían su cancha y sus jugadores. Aún hoy esta cancha se mantiene en pie y es muy recordada por los viejos pelotaris. También en establecimientos pequeños se practicaba este deporte de mano. Ejemplo de esto puede citarse el de las dos canchas ubicadas en las tierras adquiridas por los hermanos Francisco y Juan Chiodi quienes adquirieron en la década de 1930 y 1940 realizaban importantes desafíos entre propietarios y peonada. La paleta se asociaba, al igual que hoy cuando se realizan torneos o partidos importantes, a reuniones sociales en donde el asado y el vino hacían olvidar los resquemores del match.
En 1915 los hermanos Anacleto, Luis y Agapito Sagasti construyen una gran cancha de paleta en 25 de mayo 457. Sus medidas eran imponentes: 35 metros de largo, 8 de ancho y 9,30 de alto. Sus constructores, la familia Móbrici, necesitaron 500.000 ladrillos para finalizarla. Sus instalaciones poseían además un salón bar, cocina vestuarios y cancha de bochas.
Fueron muchos los propietarios que tuvo esta cancha: Ferreira, Benítez, Baier, y Freites, entre otros. Los últimos propietarios fueron José María y Ángel Gregorio Rantucho que se hicieron cargo en 1974. Durante 2001 estas instalaciones fueron donadas a su sobrina quién con otros nuevos proyectos, decidió demoler las viejas paredes que luego de 1985 habían cedido 20 centímetros.
Según referencias de Rodolfo Victor Arriaga su padre fue propietario de una cancha en calle Mitre 1100 (Ex panadería El Cañón)
También se poseen referencias orales de una cancha ubicada en Moreno al 800.
En agosto de 1930 se crea el Club “Fair Play”, en donde figuran nombres como: hermanos Olsen, Mentasti, M. Narbaitz, Alric, J. Insua, Arrechea, R. Torres, Blas Ciancaglini, Rasmusen, Bortiri y Best. Su cancha era arrendada y es difícil establecer su ubicación.
Al mismo momento, y seguramente en oportunidad de un resurgimiento de la actividad, o una desavenencia entre pelotaris, se crea el CLUB VIEJO FRONTÓN. El viejo frontón se ubicaba en la intersección de San Martín y Colón y era propiedad del Dr. Javier M.L. Erize y de los Hnos Pedro M. y Juán B. Narbaitz quines cedieron gratuitamente y en carácter provisorio las instalaciones. Sus socios inmediatamente comenzaron las reparaciones para su optimo estado. Su comisión era la siguiente:
Presidente: Blas Ciancaglini
Vice: Vicente Eugui
Secretario: Cayetano Bevacqua
Pro: Federico Mateus
Tesorero: Felix Williams
Pro: Hector Olavarrieta
Vocales: Rodolfo Baez, Alberto Geneste, Juan Lamborizio, Luis Lazzarino, Julio Báez.
La suerte de ambos fue dispar. Un año después de su fundación el Club Viejo Frontón ya no aparece en las comentarios, mientras que su rival continuará por varios años en actividad.
En 1934 el Racing Club Carhué también era poseedor de una cancha de pelota que contaba con iluminación para matchs nocturnos.
Seguramente la historia de este deporte en nuestra localidad es mucho más amplia, pero esta breve reseña quizá sirva para reavivar la memoria y se pueda completar.
LA CANCHA DEL CLUB SOCIAL
Poco se sabe de única cancha que aún queda en nuestra localidad. En 1933 se habilita tal cual nos llega hasta hoy. El semanario el pueblo Nro 372 de 1934 comenta: “Sus actuales dirigentes han introducido notables mejoras en su sede social, dotándola de sobrio y elegante moblaje. Igualmente su cancha de pelota fue convenientemente refaccionada, invirtiéndose una considerable suma en la realización de estas obras, de indudable necesidad y que merecieron la aprobación unánime de sus numerosos asociados.”
La comisión directiva del club Social por entonces estaba presidida por :
Presidente: Raul Torres
Vice: Blas Ciancaglini
Secretario: José A. Rasmunsen
Pro secretario: Emilio Suárez
Tesorero: Mariano Balbín
Pro tesorero:Dr. Abelardo Mejía Peláez
Vocales: Hipólito Torroba, Alejandro Caracoche, Julio Insua, José Cornes, José G. Mir
Es probable que muchos de los jugadores y clubes deportivos reseñados hayan tenido en ésta su lugar de práctica.
REINAUGURACION DE LA CANCHA -NOVIEMBRE DE 2002
La pelota paleta sigue siendo un deporte popular. Antes de que hubiera un club de fútbol ya había una cancha de paleta.
El Club Social aprovechando un resurgir de la actividad viene realizando mejoras desde hace varios años. Durante marzo de 2000 se construyó la tribuna que hoy permite que el público aficionado disfrute de cotejos de nivel nacional. Se adquirió un sistema de iluminación de alta performance que permite desarrollar partidos nocturnos, ampliando así las posibilidades horarias. Durante la inauguración se realizó un importante cotejo entre jugadores de nivel nacional en donde también participaron jugadores locales.
Pero las inquietudes del Club y de los aficionados no se paralizaron allí. El viejo piso original de baldosas, que fueran colocadas en 1933, fue levantado. En su lugar se realizó uno de hormigón alisado que permitirá un óptimo desempeño de los pelotaris. A las tribunas, cuya capacidad es de 80 personas, se le realizaron dos ventanales para poder albergar público bajo sus gradas. Entre las obras realizadas se refaccionaron las mallas de tejidos, flejes y se pintó totalmente la cancha. También los vestuarios recibieron mejoras para brindar confort y seguridad a los jugadores.
GASTON PARTARRIEU
PUBLICADO EN SEMANARIO NUEVA ERA 2002