EL CORCHITO
Este auto monoplaza aún es recordado por los viejos fierreros de Carhué. Fue armado alrededor de 1953 por Severino Cuadro y la ayuda de una peña conformada por los Hermanos Werdin, Hinding, Garcia, Villoria y otros. En base a un Fort T, “el corchito” competía en la categoría “Fort T semipreparados” habiendo hecho su debut en la pista del Aero Club Carhué en ese año. En mayo de 1955 la prensa se hace eco de un resonante triunfo en Rolón.
Años de esfuerzo fueron compensados cuando “Rino” Cuadro, el 15 de mayo de 1960 lograba uno de los mayores triunfos, esta vez en el campeonato regional en Gral Acha, ante los mejores representantes de la región (Herrero y Schell de Puan, D’Angelis de C.Choel, Pecos Bill de Acha, etc. También ganaba la 2da fecha sacando 3 vueltas al segundo. Uno de los atributos del auto era su resistencia. A la 4ta pese a llegar puntero no pudo asistir, lo que le dio al otro favorito, Herrero de Puán, la oportunidad de acercarse y quedar a 5 puntos.
Y Llegó la última fecha, el 16 de octubre en Carhué. Aquí debía hacer valer su localía el piloto aspiciado por Casa Ñaró, y su marca Suixtil (San Martín 751). Organizado por el Aero Club Carhué en su pista de 2000m ubicada en el aeródromo y cuyas curvas peraltadas eran de las más veloces. La competencia fue épica para Cuadro que en la vuelta 20 de 30 debió parar a cambiar un neumático, perdiendo 2 vueltas. A fuerza de garra y superándose vuelta a vuelta, sabiendo que tenía el campeonato perdido, logró finalizar en el segundo puesto, lo que le dio los puntos suficientes. ¡Severino Cuadro Campeón 1960!
EL CORCHITO II
En 1962 la escudería asume un nuevo desafío, armar un nuevo corchito, totalmente distinto. Con un potente motor de Block de Ford T, modelo 1923 que pasó de los 23hp a los 140 y que podía alcanzar una velocidad máxima de 170 a 180km y un máximo de vueltas de 5000 rpm.
Su debut no fue auspicioso porque no pudo completar la competencia en Bolivar en Agosto de ese año, igual suerte corrió Rodolfo Reguera. A los pocos días el Corchito II fue manejado por su nuevo piloto Santiago Herrero de Puán, batiendo el record de vuelta a un promedio de 115.975km, pero debiendo abandonar por problemas mecánicos. Esa carrera fue ganada de manera rotunda Rodolfo Reguera, con la preparación de Enrique “Quique” Robilotte , premio a la constancia y dedicación, decía la crónica.
Finalizando 1963 Severino Cuadro se radica en Zapala y se sumaba a la lista de los pilotos locales destacados hasta entonces, junto al gran ídolo Don Pedro Sánchez, a Ernesto Rodrigo, Juan Rodríguez Arex, Roque Robilotte, Bagnasco y los contemporáneos Quique Robilotte, Rodolfo Reguera y Ceminari.
LA MUERTE DE RAUSCH
El 30 de marzo de 1965 hacía su debut en las competencias y en el Corchito II, el joven Daniel Rausch, de San Miguel Arcangel, de 36 años, casado y con una hija, de oficio Panadero. En circunstancias que nunca se conocerán, en una de las curvas, quizá por algún desvanecimiento o mareo, el auto de Rausch siguió derecho y fue a dar contra un camión. Su muerte fue instantánea. El camión de un negocio de verdulería, ironía del destino, tenía fileteado el nombre “Danielito”. Cómo si su destino estuviera escrito, días antes, su sobrina le escribía una carta: “Bueno Daniel, esta cartita la escribo en nombre del abuelo porque él me lo pidió. Yo de indiscreta que soy le conté que ibas a correr el coche en Puán, pero no te imaginas la impresión que le causó la noticia pues está muy afligido […] lo que me ha dicho es lo siguiente: no estoy en contra que vayas a la carreras, pero no quiero que el mismo se arriesgue la vida corriendo el coche, que ni se imagina lo que pudiera pasar, […] que pienses en tu familia que no caiga la desgracia sobre ellos sin necesidad, ya que a ustedes gracias a Dios no les falta nada, y estamos todos orgullosos […]Daniel quizás hubiera sido mejor no preocupar al abuelo por una tontería, pero no puedo con mi genio. […] no te enojes Daniel.”
VUELVE EL CORCHITO
El 24 de abril 1966, reaparece en Puán bajo el pilotaje de Pedro Delrieux en la Categoría Limitada del 27. Por entonces se conforma una nueva comisión de apoyo que integraban: Eduardo y Norberto Gonzales, José y Serafín Nuesch, Felix y Orlando Balercia, Miguel Barreiro, Aditardo Gerbaldo, Genaro Alamán, Cacho y Sebastián Sica, Zoilo Salinas, Juan Guillot, Emilio Werdin y Américo Hínding.
La actuación de Pedro Delrieux fue destacada compitiendo con pilotos de vasta trayectoria. En 1967 el CASM inauguraba la pista de tierra lindera al matadero (luego sería la pista del CAC) en una competencia a nivel regional que atrajo la atención de enorme cantidad de público, algo hasta entonces nunca visto. El 24 de Sept. era el turno de la “Limitada del 27”, los Fort T semi preparados en la que competía el Corchito con Delrieux quien ya contaba con 22 carreras disputadas, 9 primeros puestos en series y un 3ro en final. Entonces estaba ubicado 3ro en el campeonato. Por su parte, los hermanos Werdin comentaban que la peña había adquirido un block nuevo y que estaban trabajando junto a los hnos Serafín y José Nuesch. La dupla Corchito – Delrieux arribó 4to en la final.
En 1968 la escudería cambió de conductor, recayendo en esta oportunidad en el joven Ceminari de Gascón con dispar suerte.
En 1972 aún continuaba en pista “El Corchito”, ahora de la mano al volante de Jorge Werdin y con un motor IKA , en la Categoría Regional Orbis, cuyo campeonato se iniciaba en Tres Lomas el 26 de marzo. El taller de la escudería estaba ubicado en Moreno y Colón. Esos días marcarán los últimos de la categoría y por ende Del Corchito que quedaba poco a poco en la memoria de los tuercas de Carhué.
LA ULTIMA CARRERA
En 1997 al corchito es recuperado por los Amigos del Museo de un galpón, se le saca el polvo y se lo exhibe por primera vez en una muestra sobre el deporte, pasando a quedar en su custodia, siendo luego exhibido de manera permanente en el local de Raúl Fernández e hijo, en 25 de mayo y Pueyrredón. Tiempo después, en 1999 el sr Juan Enrique Bagnasco se ofrece a restaurarlo y darle marcha, para que pueda escucharse en las fiestas y acontecimientos locales, dado que había sido su ultimo mecánico. El auto es desmantelado en su totalidad pero al no encontrar repuestos del motor IKa queda trabado ese proyecto. Finalmente en 2002 la Comisión de Amigos y la Dirección del Museo, a pedido de los propietarios descendientes de Emilio Werdin, le devuelven “El Corchito”. Su última carrera, la que lo inmortalizaría, no la pudo correr.
GASTON PARTARRIEU
PUBLICADO EN SECCIÓN DEPORTE DE AYER
BOLETÍN SOMOS Nº5 DE 2019