LA FAMILIA RIOS
La familia Ríos, de la que hoy no existen más recuerdos que un banco en la parroquia y una calle contra la laguna que el terraplén inutilizó, fue una de las más influyentes en los albores del Siglo XX. Tres integrantes de esta familia ocuparon máximos cargos distritales: Don Genaro R, Genaro L y Tomás G. Rios fueron los que administraron la municipalidad entre los años 1903 y 1912. Y uno de ellos fue el primer Diputado Pcial que salió de nuestra ciudad.
El formador de la familia, Don Genaro R. Ríos, proveniente de Rojas (Bs.As.) arribó en 1885 con 34 años, contratado por Saturnino Unzué para hacerse cargo de la administración como mayordomo de la Estancia “La Concepción”, fundada meses antes, luego del reparto de tierras producto de la “Conquista del Desierto”.
El matrimonio conformado por Genaro R. Ríos e Isidora Flores[i] tuvieron los siguientes hijos:
1-Tomas G. No tuvo descendencia.
2-Edelmira Juana (26-6-1880 Rojas- Fa 1948.) Casada Con J. Antonio Gallo
3-Genaro L. Conocido como “Genarito”. Soltero
4-Juana Elisa. Soltera
5-Vitelmo. (En 1903 era uno de los mayordomos que recibió a los colonos que fundarían Salliqueló.)
6-Alfredo. El menor. Casado con Palmira Colombo. Sin hijos. Recibido de Abogado
7-Isidora Mariana. Casada con Joaquín Puyade, Juez de Paz en 1910.
8-Amelia. Casada con Gerónimo Granel. Tuvieron dos Hijos, Gerónimo Y Saul.
9-Marta. Sin referencias.
La Concepción que por entonces sumaba más de 100.000ha divididas en puestos que con el tiempo fueron subdivididos y repartidos en los descendientes de Unzué, conformando muchas estancias menores.
INTENDENTE GENARO R. RÍOS
04/07/1911 -22/10/1912. Comisionado Municipal
Nacido en Rojas en 1849, arriba a Carhué hacia 1885 para administrar la Ea. La Concepción.
En septiembre de 1886, por sus aptitudes civiles, el gobierno le confiere el empleo de Capitán de Guardia Nacional de Caballería.[iii]
En 1898 Don Genaro R. Ríos funda su propio establecimiento de campo, “El Atalaya” con una extensión de 3600 ha., dedicada a la Agricultura en su mayoría aunque también poseía algo de ganadería. El mismo estaba dividido 50 chacras perfectamente alambradas y contaba con una casa sencilla y de buen gusto rodeado de un parque, que el mencionado Álbum de 1910 describe así: “...frente al edificio principal existe una bien instalada glorieta que sirve de recreo en los fuertes días de calor. Un bien instalado parral de uvas rodea la estancia como también un hermoso conjunto de árboles frutales y de otros, un amplio galpón que se utiliza para almacenaje y depósito de útiles y enseres de labranza”.
El sr. Genaro Ríos efectuó diversas donaciones a instituciones como el flamante hospital o la iglesia local, en donde aún hoy se conservan los bancos originales con el apellido de su flia grabados, seguramente como gratitud. Gracias a su aporte económico el 24 de diciembre de 1918, en el hospital Gral San Martín se inaugura la Sala de Cirugía. Al ser tan corto su mandato no hay referencias sobre acciones de gobierno.
INTENDENTE GENARO L. RIOS “GENARITO”
1903-1904. Comisionado Municipal . 1905-1906. Intendente Municipal
El joven Genaro L, nacido en 1875, se desempeñó a la par de su padre como Mayordomo de la estancia y en virtud a su capacidad y experiencia por estar a cargo de mucho personal, administrar enormes cantidades de dinero, pronto se fue convirtiendo en uno de las personas más respetables del pueblo, fuera del caudillismo político y socio cultural imperante hasta entonces.
Fue uno de los primeros conscriptos de la 1ra conscripción de Curumalal en 1895, tal atestigua una foto.
“Genarito”, llamado así familiarmente para diferenciarlo de su padre, llegó a la administración municipal a los 28 años en 1903, sin dejar de ser mayordomo de la Estancia.
En el periodo que le tocó administrar el pequeño pueblo puede citarse lo siguiente: En 1905 oficializo la Banda de Música y a partir de ese entonces recibió un aporte de las arcas municipales; creó una sala de primeros auxilios dotada de los instrumentos necesarios dado que el hospital aún era un lejano anhelo. En 1906 construyó la Casa Policial en terrenos de la comuna (hoy edificio del Museo). Encaró la refacción de la Casa Municipal (revoques y adornos), edificio que llevaba bastante tiempo sin mejoras.
Se ocupó del arreglo de la plaza Levalle. En 1903 había ordenado su cerramiento con alambrado para proteger las especies arbóreas de caballos sueltos.
Un párrafo aparte es el aporte a la construcción de la iglesia Ntra Sra. De los Desamparados. En 1905 se comenzó la construcción del templo que contó con su enorme esfuerzo y el del cura párroco Primo Bichi.
En 1909 Genarito fue uno de los fundadores del Sporting Club, el primer club para la práctica del football que diera origen al CASM.
En lo político fue propiciador de la creación del comité local del Partido Conservador, del cual fue presidente y delegado del Comité Central. Su carrera política tuvo su punto máximo cuando en 1912 se convirtió en el PRIMER DIPUTADO PROVINCIAL DEL PARTIDO DE ADOLFO ALSINA, mandato culminado en 1914. En el Semanario El Independiente Nº 183 de Octubre de 1914 se transcribe una parte final del proyecto del Diputado G.L. Ríos sobre el otorgamiento de escrituras a muchos de los primeros pobladores que nunca se las entregaron. Se hace referencia a palabras de Nicolas Bernalla quien desde 1883 reclama los mismos. Se manifiesta que muchos han decidido abandonar las chacras o quintas, perdiendo sus inversiones dado que no han podido escriturar. La primera parte fue publicada en la edic Nº 182 (no existente en la Hemeroteca)
INTENDENTE TOMAS G. RIOS
1909. Comisionado Municipal
En 1911 una crónica comenta sobre su accionar: “En el año 1909 se hizo cargo de la Comuna la que encontró en un estado de decaimiento tal que al más avezado le hubiese desalentado para hacerse cargo de ella, sin embargo el caballero q quien aludimos no desmayo ni se desvió un ápice de su misión moralizadora llevando con su llegada al infortunado pueblo acosado por caudillos que ningún beneficio supieron reportar, todas las mejoras de más necesidad.
Pasemos a hacer un pequeño y pálido reflejo de las obras realizadas durante su administración.
Corrales de abasto. El lugar de los terrenos elegidos para ellos no puede ser mejor, ubicados en la planta semi urbana a fin de evitar así que las emanaciones producidas por los residuos de los animales que sacrifican envicien el ambiente[ii]
También facilita a los matarifes la posibilidad de recorrer un corto trayecto con sus reses. El cerco de alambre que se ha instalado en ellos es muy acertado y así con estas mejoras actualmente se evitan los numerosos inconvenientes que anteriormente se producían por el mal estado de los corrales viejos.
La terminación del templo, ya lo hemos dicho en la crónica clerical, fue patrocinada por este señor.
En la necrópolis, hizo levantar las paredes a fin de evitar espectáculos emocionantes a la vista del público; colocación de verjas de hierro en todo su contorno, sobrepuestas a las paredes levantadas, cosa que a la vez de proporcionar estética quedan a la vista los panteones que existen y entre otras mejoras de capital importancia, el arreglo perfecto de un camino que conduce desde el pueblo a ese paraje.
Se imponía la creación de un Establecimiento Sanitario que a más de ser de benéficos resultados para la localidad, es una medida de consideración humanitaria, pues a este pueblo llegan cantidades de emigrantes y en numerosos casos enfermos y sin recursos, amen de los mismos vecinos que recurren a este pequeño hospital de pobres, así como la construcción de calabozos en la Comisaría, ensanche de la sala de primeros auxilios, arreglo de cuadros y ampliación del edificio. El arreglo de los parque municipales General Lavalle y Adolfo Alsina, la creación del Registro Civil en Maza también fue gestionada por él ante el P.E.; construcción de una comisaría en Villa Margarita, Estación Gazcón.
Por último, diremos, que es delegado del partido conservador y propietario de uno de los mejores establecimientos del partido denominado “El Recuerdo”.
Ante nuestra mesa de redacción tenemos a la vista un importante informe de la Comisión de Fomento que felicita al distinguido ciudadano que supo granjearse las simpatías del vecindario. Firman el informe los caballeros Costantino A Carballo, Hipólito Torroba, José Marino, Luis Brioso, Manuel Cambrios y José Claro.”
Cuando habla la crónica de “estado de decaimiento” hace referencia al periodo anterior que tuvo a Antonio Gallo como intendente, cuñado del propio Tomás Ríos. Es probable que no haya habido mucha relación entre estas familias.
MEMORIA ORAL
Nunca sabremos cómo era la relación de los Gallo y los Rios, sin embargo hay relatos de memoria oral que no hablan muy bien de esta relación familiar ni deja bien parado a Antonio Gallo. En la Estancia la Concepción siempre circuló un relato trágico. Una de las hijas de don Genaro se enamoró de un peón de la estancia y que ante la total desaprobación del patriarca, ésta puso fin a su vida de un disparo. Ante esto Don Genaro tomó la misma decisión, ahorcándose al arrojarse en un jagüel que distaba a dos mil metros del casco de la estancia, agregando la cuota de tragedia de toda familia acomodada de entonces. Los restos de Don Genaro fueron depositados en el viejo cementerio local, en donde una placa colocada por el personal de la estancia recordaba su paso por la misma. Este relato fue recogido por la familia Uría, quienes trabajaron desde siempre en dicho establecimiento, sin embargo cabe la duda si fue el administrador general Genaro Ríos o algún otro encargado, dado que hay fotos de don Genaro ya mayor, en los bosques de La Plata, de alrededor de 1910. Otro dato que hace dudar de esta historia es que ninguno de sus descendientes hizo mención a esta historia. Quizá esta trágica historia sucedió pero con otros actores.
Varios fueron los descendientes de la familia Ríos que se acercaron a Carhué y al museo, donando objetos y atestiguando historias familiares. En 2007 se acercó a Carhué, Graciela Bordó Gallo, nieta de Antonio Gallo y Amelia Ríos junto a su hija, quien que nos relató intensas historias familiares que oportunamente contaremos. También en ese año, se acercó Gerónimo Granel-Ríos quien es descendiente de don Gerónimo Granel casado con Amelia Ríos.
En 1964, años iniciales del museo, don Alfredo Ríos, hijo menor de don Genaro donó distintos objetos y fotografías de la familia: diploma de Guardia Nacional de caballería de Don Genaro R. Rios y espuelas que utilizaba, espuelines de plata con las iniciales en oro “G.R.” obsequio de Nicolás Levalle a don Genaro; una faja pampa que utilizaba; Diploma de Diputado de Genarito Ríos; Plaqueta de piedra fundamental del monumento a Levalle, según testimonio de su donante dicho monumento no se realizó nunca y tampoco se sabe dónde se colocó la piedra fundamental.
Gran parte de esta historia se pudo confeccionar gracias a esos aportes de fotos y recuerdos.
[i] Entrevista a Graciela Bordó Gallo, nieta de Antonio Gallo y Edelmira Rios. 2007
[ii] Antes Quintas 29 y 33, Secc k. Actuales 4 manzanas de Villa Azul, comprendidas entre las calles 27 de marzo, Eugui, Roglich y A. Castellanos.
[iii] La Guardia Nacional era una fuerza militarizada similar a un cuerpo de reserva y que dependía de la Inspección General de Milicias, organismo del Ministerio de Guerra. Sus comandos se elegían entre los propios vecinos del pueblo, existiendo las compañías de caballería y de infantería. Los grados otorgados eran de Soldado Raso, Alférez, Capitán, y Mayor. Desde 1870 el gobierno provincial había decretado que en cada pueblo de la campaña hubiera un Comandante (o "Jefe de Contingente") de la Guardia Nacional. El cargo que duraba un año y era honorario, se confería a vecinos hábiles en las funciones de manejo de personas, condiciones de mando, etc, justamente las condiciones de Genaro Ríos. Con la ley de Reclutamiento (año 1872), todos los varones debían servir a la Guardia Nacional por un tiempo que se graduaba según quien fuera el candidato, desde los 17 hasta los 45 años de edad los casados, y hasta los 50 los solteros. Había excepciones a la incorporación y una de las principales era la de ser funcionario. El sistema fue anulado con las leyes del Servicio Militar obligatorio promulgadas por Roca.