EL CRISTO
Bien Histórico Nacional Decreto 1138/2014
El Cristo del Camino fue emplazado entre finales de 1937 y principios de 1938 por el intendente Juan Marcalain en la bifurcación del camino a Epecuén y al cementerio. El costo del mismo fue abonado por su esposa, la Sra. Argentina de la Fuente. Por entonces era un buen lugar, el más pintoresco y más transitado por turistas. El camino estaba “macadamizado”, una especie de pavimento empetrolado algo muy novedoso y moderno. Ese camino serpenteante estaba acordonado de jóvenes Eucaliptus y recorría la costa de la laguna, pasando por distintos establecimientos balnearios y termales, por el Plage Hotel y el Castillo de la Princesa, llegando al pueblo de Epecuén. El Cristo era como un portal a dicho pintoresco recorrido costero.
Según especialistas la imagen pertenece al Arq. Ing. Francisco Salamone, siendo el escultor José Santiago Chierico (Argentina, 1891–1974) el que materializaba la idea del renombrado arquitecto, constructor del edificio del Palacio Municipal y Matadero Modelo. Estos dicen que Salamone poseía una suerte de hobby que era hacer unas “arquicaricaturas” que representaban la imagen del personaje en cuestión pero en forma facetada, tal cual la técnica que utilizó en algunas esculturas gigantes de Cristos y Ángeles.
El escultor Chierico sólo tuvo su etapa cubista con Salamone, su relación se extiende por alguna de sus obras más reconocidas: la cruz y el Cristo de Laprida, el Cristo de Saldungaray, los pequeños cristos de Laprida, Balcarce, Azul, Coronel Príngles, Guaminí, Carhué, entre otros.
Es necesario decir que ese primer Cristo del Camino, quizá por algún error de cálculo estructural, a poco de emplazado, colapsó debido a que el pedestal no estaba proporcionado con la cruz. Prontamente fue enviado otro similar y erguido sobre un pedestal mayor que es el actual y que acompaña a casi todos los cristos colocados en la región. El cristo original entonces fue "restaurado" y llevado a una estancia en Estación Ramón Arano, distante a 70km de Carhué, y colocado sobre una lomada. (Ver el Cristo del Médano).
Con el tiempo el Cristo del Camino fue utilizado por devotos para dejar ofrendas y pequeñas placas. Así estuvo por casi 50 años dándole la espalda a la laguna. A partir de noviembre de 1985 el agua de la crecida que sepultó a Epecuén comenzó a rodearlo. Como la laguna continuaba subiendo, entre 1987 y 1988 a 200 metros del Cristo se efectuó una muralla o terraplén, dejando a la imagen de Salamone perdida entre los arboles ya secos que habían sabido ser su sombra y reparo. Y Así ya nadie quiso pensar más en él. Todos estábamos abocados al acuciante tema hídrico por un lado, y a recuperar la actividad turística, por el otro.
En 1989 el intendente Guillermo Narbaitz emprende la tarea de recuperar la actividad turística y para ello crea, en una especie de isla a escasos 300 m a la derecha del Cristo, el primer balneario post Epecuén que sería bautizado popularmente como “Balneario La Isla”. Con los aumentos de la laguna entre 1992 y 1995 El Cristo comenzó a ser cubierto por el agua en niveles jamás imaginados, alcanzado la altura del pecho de la sagrada imagen.
Como esta crecida afectó el uso del Balneario La Isla, muchos bañistas locales comenzaron a buscar otros lugares para poder disfrutar de un día de laguna. Así el verano de 1995 trajo un nuevo espacio para los bañistas, un nuevo balneario con playa “asfaltada” pues la gente vio cómodo utilizar el viejo pavimento que circundaba El Cristo. Se llamó Balneario “El Cristo”.
La evolución de este emplazamiento estará marcada entonces, ya no como un sector de recogimiento y devoción, sino por todo lo contrario.
El HCD en mayo de 2003 a solicitud del museo sancionó la ordenanza Nº 2673 que declaraba a El Cristo como Monumento Arquitectónico Municipal, autorizando al Ejecutivo su traslado para su restauración y el emplazamiento en un nuevo lugar. Sin embargo muchos no estaban de acuerdo. No reconociendo lo estipulado por el HCD y quizá ante las presiones de algún sector, las autoridades municipales en 2004 deciden realizar un espigón de madera de más de 150 metros con el fin de que la gente pudiera llegar a su figura, tras 18 años, y depositar una ofrenda floral. Dicho espigón significó un enorme esfuerzo laboral por cuanto se debió trabajar en situaciones complicadas y con sectores de más de 1.5m de agua. Entonces se decidió no retirar la imagen ni restaurarla como símbolo de la tragedia vivida con Epecuén.
El agua continuó con su descenso dejando a la imagen fuera del agua sobre 2007 dejando sin sentido al Espigón. Sin mantenimiento, su estado no era el mejor y sus reparaciones insumirían importantes sumas de dinero, cuestión que pesó a la hora de su retiro por parte de las nuevas autoridades municipales. Durante 2012 el espigón fue desmantelado y la vez que se sancionó la ordenanza Nro 3719/12 creando el “Paseo de El Cristo”. Se realizaron entonces gestiones sin concreción por su restauración.
Durante diciembre de 2014 se efectuó una bajada para automóviles y se habilitó el viejo camino que iba al pueblo de Epecuén, tras casi 30 años sin posibilidad de uso. Hoy como en 1938 miles de personas transitan por este camino y pasan por el Cristo del Camino.
Más info sobre El Cristo del Médano:
https://www.museocarhue.gob.ar/archivo-historico/investigaciones/el-cris...